El camino de integridad no
tiene muchos acompañantes, mas bien obstáculos para allí permanecer y ejecutar
su función o labor. Empero, ¿Quién dijo que el mal se detendría para permitirle
ejecutar el bien? ¿Quién dijo que aquello le brindaría popularidad o reelección
en un cargo dado? Pero, que esto no sea un tropiezo para usted, forzándolo a
crear medianas para poder congraciarse con aquellos que la farsa e impudicia o sordidez
es su forma de vida.
Lo que se tiene que aprender
en ese tosco recorrido de la vida es encomendar al Señor el camino para que Él
pueda intervenir y anular o impedir que la oposición sea la que prevalezca
sobre aquello que se desea hacer moldeado en Él y para Él.
Cuando para usted se ha
convertido en norma obrar conforme a los preceptos santos y justos, usted tendrá
y contará con el amparo del Soberano como su eterno acompañante, y podrá dejar
en vergüenza a su adversario o los adversarios. Nunca abandone el bien para habitar
con aquellos que se deleitan en sus artimañas y belicosidades del cual creen
que nunca serán destronados.
Si usted tiene conocimiento
del Señor, si usted tiene una relación con su Dios; permanezca firme en su fe y
su convicción, porque Él está y hará cosas grandes y maravillosas.
Salmo 37:5-
Encomienda a Jehová Tu camino, y confía en Él; y Él hará.
Es imposible que lo entregado
al Señor no sea atendido, es imposible que termine en un camino torcido y de vergüenza,
es imposible que uste no vea la grandeza del Creador en medio de todo aquello
que usted le ha concedido para que Él haga o intervenga.
Proverbios 16:3-
Encomienda a Jehová tus obras, y tus pensamientos serán afirmados.
Aunque la astucia y la
deshonestidad sea o es la norma que impera ya sea en la política, en su ámbito
profesional, en su área de trabajo o en cualquiera otra área en la que tenga
que convivir, un hombre íntegro no se deja amedrentar por una mayoría.
Lo más fácil es permitir que
una mayoría tenga una voz y aquella la personal, cuando si ciertamente se está
en la posición correcta, entonces se tendrá que luchar y muchas veces pagar un
costoso precio por ello. Sin embargo, vivir siempre en la esperanza que Dios no
permitirá que lo injusto tenga supremacía sobre las obras justas. Por ende, aún
solo en la posición que está, con el Hacedor de su lado usted será mayoría.
Una buena ilustración de este
hecho fue cuando el profeta Eliseo tuvo que hacerle entender a su siervo, que
nada tenía que temer por el ejército que los sitiaba, ya que sin importar la
cantidad numérica que ellos fueran, el ejército de Dios los excedía.
2 Reyes 6:16- No tengas
miedo, porque más son los que están con nosotros que los que están con ellos.
Esa realidad no está suscrita
solo para aquel entonces, para exclusivamente el pueblo de Israel, sino para
todo aquel que cree y sirve al Señor. Usted es y siempre será una mayoría junto
al Todopoderoso.
Amedrentarse es el camino
fácil tomados por aquellos que desean eludir la confrontación por estar y
querer permanecer en el lugar correcto. Empero, cuando usted aprende a
contemplar al Autor de sus días y no al adversario o lo fuertes y numerosos que
son, habrá aprendido a caminar por fe y no por vista o intimidarse por lo que
podría hacer o alcanzar el mal.
2 Corintios 5:7- …porque
por fe andamos, no por vista.