Ante todas las desgracias que ocurre en la vida, es
cuando el hombre procede culpar y cuestionar al Señor. Sin embargo, ¿Quién es
culpable de lo que acontece? ¿Quién le dio inicio?
Estos son los interrogantes que siempre surgen y
surgirán de los culpables, dirigidos al Santo, Santo, Santo.
¿Por qué Dios permite tragedias, catástrofes,
devastaciones?
¿Por qué permite dolor, heridas, sufrimiento,
tráfico a la violencia?
¿Por qué permite injusticias, despotismo?
¿Por qué tiene camino abierto la perdición?
¿Por qué ha permitido tantas falsas religiones?
¿Por qué ha permitido que las falsas filosofías y
enseñanzas continúen proliferando?
¿Por qué de los niños deformes y muertes de bebes
en concepción?
¿Por qué no detiene el aborto, la violencia, el
abuso infantil?
¿Por qué no impide que los soberbios se levanten,
los dictadores que se encumbren, el antisemitismo contra su pueblo, por qué?
¿Por qué tienen prosperidad los desleales,
cualquiera categoría de impiedad?
¿Por qué permite las guerras, los crímenes?
¿Por qué la pobreza es lo que más abunda?
¿Por qué Dios o por qué le ha dado entrada el hombre?
Cuando el Señor lo creó todo, declaró que era bueno
y le complació. Todo estaba diseñado para el bienestar y beneficio del hombre.
Mas una decisión le dio entrada a la desobediencia que trajo consigo castigo,
porque rebelión o desobediencia a Dios es pecado o vivir fuera de su perfecta
voluntad y cobertura de bien. Siendo esta la condición provocada por el hombre,
Dios comenzó a impartir de su misericordia y piedad, ya que, de no ser así,
pudo haberlo eliminado todo y volver a empezar. Sin embargo, nada acontecido
fue o es sorpresa para el Señor, ya había provisto los medios para extenderle
oportunidad por no darle provecho a su libre albedrio o su derecho de escoger,
decidir.
Y debido a la transgresión o desobediencia las
consecuencias, todo tipo de mal está sobre el mundo. Pero, en su misericordia
proveyó un medio para que su amor pudiese responder a la continua ingratitud
del hombre para con Él.
Por ello fue el sacrificio de Jesús, para restaurar
al hombre y devolver esperanza y oportunidad al mundo.
Todo, absolutamente todo cuanto acontece en este
mundo, todo mal que le ha sobrevenido y le sobrevendrá no ha sido el plan de
Dios para el hombre, empero, las acciones de mal tienen un alto costo y el
mundo lo está cobrando, al igual pagando.
Hasta que el mundo no se devuelva a su Hacedor todo
continuará exactamente en la dirección en la que va, hacia la destrucción.
Gloria a Dios por aquellos que hoy ya forman parte de los redimidos por la
sangre de Jesús, mas, hay tantos millones que permanecen en posición de muerte
espiritual y consecuencias debido a ello, el cual se está viviendo.
Esto es lo que aconteció:
Esto fue el inicio, el diseño del Todopoderoso
- Todo fue hecho bueno:
Génesis 1:31- Y vio Dios todo lo que
había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera.
La culpabilidad del hombre por su
desobediencia o errada decisión - El hombre se descarrió:
Isaías 53:6- Todos nosotros nos
descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová
cargó en Él (Jesús) el pecado de todos nosotros.
El hombre fue hecho recto, más él creó sus
propias perversiones:
Eclesiastés 7:29- Mira, sólo esto he hallado:
que Dios hizo rectos a los hombres, pero ellos se buscaron muchas artimañas.
Las consecuencias de los actos del hombre
contra su Creador y en medio de ello su palpable misericordia y bondad:
Romanos 6:23- Porque la paga del pecado es
muerte, más la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.
Gracias al sacrificio de Cristo Jesús, un
favor inmerecido del Señor hacia este mundo, pero, una historia indiscutible de
su amor para con todos, extendió la única oportunidad para que todo no fuese
eliminado y para que el mal no tuviese la última palabra.
Y aunque todo se ve tan lúgubre e intimidante,
haga memoria de dónde estaría este mundo sino hubiese sido por el Hijo de Dios.