Todo cuanto se tenga que
enfrentar en la vida, nunca representará un camino fácil. Ya que algunos representarán
menos retos, empero otros han de implicar un mayor esfuerzo.
Hay tropiezos que se ha tenido,
y sólo implicó sacudir el polvo que se obtuvo por el traspié y proseguir; mas,
ha habido algunas que ha representado un periodo de tiempo hasta que se haya
podido volver a incorporarse y proseguir.
El detenerse a examinar los porqués
de algunas situaciones por la cual se ha sido alcanzado, no siempre representará
una simple respuesta, y posible es que para algunos, nada los ha podido consolar
o satisfacer.
Cuán importante es mantener
presente, que este mundo en el cual se habita, ha sido afectado o alterado por
el pecado. Dios hizo todo recto y bueno, todo estaba en el orden que le correspondía.
Sin embargo, por las malas elecciones de la naturaleza humana, en libertad de
escoger e invertir su vida en aquello por el cual se haya decidido, ese
privilegio tan alterado es lo que ha creado y encausado tanto desastre.
Y aún allí donde se está, en
un valle de penumbras y tantas dudas, el amor, la paciencia de Dios se hace
presente para ofrecerle no a uno, sino a todo hombre la oportunidad de enmendar
o corregir a través de su amado Hijo.
Lo lamentable es que, aun
teniendo la oportunidad para resolver, muchos optan por permanecer o cavar más
profundo la situación, alejándose más y más de su pronto e irreemplazable socorro.
Han optado por escoger cuantos reemplazos a su Dios, y allí están en sus encrucijadas
o laberintos por ellos creados. Y el Creador, extendiendo oportunidad de su
gracia y misericordia del cual ningún hombre es merecedor.
¿Quién crearía algo sin poder
recibir de ello algún beneficio? El Supremo Dios creó al hombre, y el tener que
juzgar en su día señalado a los que tanto amó que resolvieron ir en dirección
contraria solo por simple indiferencia a lo que Él estableció por su bien, entristece
su corazón, empero, el Señor tiene que permanecer en su deidad que es justo
Juez. El Señor nunca podría bendecir o gratificar al mal. Nunca podrá negarse a
sí mismo, porque
Él es un Dios Santo.
Él es un Dios Santo.
Cuando se esté atravesando los
retos, las pruebas, tentaciones; desastres, hambre, pestilencia, muerte. No le
adjudique nada de estos al Señor, señale a la naturaleza humana la responsable
de haber mal administrado libertad y el privilegio de libre escogencia, y el
haber creado el actual caos en la cual se habita. El arquitecto o diseñador de
los estragos en la cual se vive se llama hombre.
La pregunta en medio de
cualquier situación contraria a una bendición o un beneficio, nunca debe ser ¿por
qué Dios? Sino ¿por qué hombre? No es ¿por qué el Creador ha permitido y
enviado esto o aquello? La posición real es ¿por qué le he sido o le hemos sido
tan rebeldes o ingratos a su amor y bondad?
Génesis 1:31-Y vio Dios todo lo que había hecho, y
he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día
sexto.
No hubo ningún error en la
creación del Supremo, no hubo nada en lo absoluto que estaba defectuoso. Esos
atributos le pertenecen, todo el crédito está fijado en uno sólo, se llama hombre.
Eclesiastés 7:29- He aquí, solamente esto he hallado:
que Dios hizo al hombre recto, pero ellos buscaron muchas perversiones.
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