martes, 29 de mayo de 2018

EL HOMBRE ES RESPONSABLE (DE LO QUE ESTÁ PRESENTE)




Todo cuanto se tenga que enfrentar en la vida, nunca representará un camino fácil. Ya que algunos representarán menos retos, empero otros han de implicar un mayor esfuerzo.
Hay tropiezos que se ha tenido, y sólo implicó sacudir el polvo que se obtuvo por el traspié y proseguir; mas, ha habido algunas que ha representado un periodo de tiempo hasta que se haya podido volver a incorporarse y proseguir.  
El detenerse a examinar los porqués de algunas situaciones por la cual se ha sido alcanzado, no siempre representará una simple respuesta, y posible es que para algunos, nada los ha podido consolar o satisfacer.
Cuán importante es mantener presente, que este mundo en el cual se habita, ha sido afectado o alterado por el pecado. Dios hizo todo recto y bueno, todo estaba en el orden que le correspondía. Sin embargo, por las malas elecciones de la naturaleza humana, en libertad de escoger e invertir su vida en aquello por el cual se haya decidido, ese privilegio tan alterado es lo que ha creado y encausado tanto desastre.
Y aún allí donde se está, en un valle de penumbras y tantas dudas, el amor, la paciencia de Dios se hace presente para ofrecerle no a uno, sino a todo hombre la oportunidad de enmendar o corregir a través de su amado Hijo.
Lo lamentable es que, aun teniendo la oportunidad para resolver, muchos optan por permanecer o cavar más profundo la situación, alejándose más y más de su pronto e irreemplazable socorro. Han optado por escoger cuantos reemplazos a su Dios, y allí están en sus encrucijadas o laberintos por ellos creados. Y el Creador, extendiendo oportunidad de su gracia y misericordia del cual ningún hombre es merecedor.
¿Quién crearía algo sin poder recibir de ello algún beneficio? El Supremo Dios creó al hombre, y el tener que juzgar en su día señalado a los que tanto amó que resolvieron ir en dirección contraria solo por simple indiferencia a lo que Él estableció por su bien, entristece su corazón, empero, el Señor tiene que permanecer en su deidad que es justo Juez. El Señor nunca podría bendecir o gratificar al mal. Nunca podrá negarse a sí mismo, porque
Él es un Dios Santo.
Cuando se esté atravesando los retos, las pruebas, tentaciones; desastres, hambre, pestilencia, muerte. No le adjudique nada de estos al Señor, señale a la naturaleza humana la responsable de haber mal administrado libertad y el privilegio de libre escogencia, y el haber creado el actual caos en la cual se habita. El arquitecto o diseñador de los estragos en la cual se vive se llama hombre.
La pregunta en medio de cualquier situación contraria a una bendición o un beneficio, nunca debe ser ¿por qué Dios? Sino ¿por qué hombre? No es ¿por qué el Creador ha permitido y enviado esto o aquello? La posición real es ¿por qué le he sido o le hemos sido tan rebeldes o ingratos a su amor y bondad?
Génesis 1:31-Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto.
No hubo ningún error en la creación del Supremo, no hubo nada en lo absoluto que estaba defectuoso. Esos atributos le pertenecen, todo el crédito está fijado en uno sólo, se llama hombre.
Eclesiastés 7:29- He aquí, solamente esto he hallado: que Dios hizo al hombre recto, pero ellos buscaron muchas perversiones.



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