jueves, 9 de abril de 2020

DESPOJARSE DE TODA CARGA MUERTA EN SU VIDA



El hombre a través de los años siempre le ha adjudicado a Dios cuando algo malo acontece, ¿Por qué lo ha permitido? ¿Por qué ha enviado tal calamidad? ¿Si es un Dios de amor por qué ha permitido tal devastación?
Sin embargo, cuando todo marcha en la dirección que ellos han planeado, ellos están tan satisfechos con todo, que el crédito les pertenece sólo a ellos. Aquello ha sido por obra y gracias a su conocimiento, capacidad, destreza, profesionalismo, habilidades, talento, inventiva, creatividad, y cuantos otros argumentos puedan armar o presentar.
En parte tienen toda la razón al querer tomar todo el crédito de sus logros si han sido a través de mecanismos en donde ya sea debido a astucia, actos injustos, por calumniar o desacreditar a otro han logrado lo que poseen el día de hoy, entonces, todo el crédito es suyo y del adversario que le ha dado lugar en su vida.
En pocas instancias el hombre está dispuesto a proceder conforme a lo que el Señor establece. Israel ha sido un vivo ejemplo de incurrir una y otra ves en situaciones y escogencias que transgredían o violaban todo cuanto su Hacedor les había impartido que no se hiciera.
El mensaje de separarse de aquello que ha estado reinando o controlando sus vidas para estar en el mal, es el mismo mensaje al mundo que se les envía. Es necesario un cambio de dirección, un cambio de valores, un cambio de aquello que les ha estado controlando a tal punto que los ha arrastrado a tener un corazón endurecido y en rechazo a todo lo sacro y santo. Un renuevo o un brote espiritual es necesario para poder abandonar las viejas actividades y poder moldearse a través de la transformación que sólo podrán recibir a través del medio provisto por el Padre celestial, el cual es su Hijo.
Y prosigue la Palabra advirtiendo, ¿por qué moriréis…? Esto es, si permanecen en el mal, su acción acortará su vida, provocando una pérdida no solo física, sino que al igual espiritual. En el plano humano todo habrá finalizado, empero, en el plano espiritual todo da inicio al castigo eterno, que es el lugar que todos acabaran sin Jesús en sus vidas.
Las Palabras del Creador es una voz de alerta, despierta, examínate, ponga en orden su casa física y espiritual.
Como se hizo mención al inicio, la mente carnal sólo asocia al Señor con las calamidades, los desastres. Como si el Hacedor solamente desea infringir daño, aquello es uno de los más grandes engaños del infierno; y se ha proliferado grandemente. ¡Gloria a Dios por aquellos que ya han entendido y conocen la verdad!
El mensaje para Israel y para todo aquel esta completamente claro. Dice Jehová, Yo no quiero la muerte del que muere. Jesús dijo: El ladrón no viene, sino para hurtar, matar y destruir; Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia (Juan 10:10).
Por ende, es de entender que los planes de Dios para Israel, para el hombre son planes de bien, el cual está extendido para todo aquel que haga uso de ello. ¿Cómo se logra hacer uso de ello? La respuesta procede de los labios de Dios, ¡Convertíos, pues, y viviréis!
¿Qué implica una conversión? Usted está en una dirección dada contrario a lo que ordena el Señor, implica abandono de esa postura o trayectoria en la cual ha estado o está. Al igual envuelve una metamorfosis, una transformación total de su persona, el cual sólo el poder de Dios lo puede hacer en su vida. Pero, todo inicia con su acción, reconociendo el lugar en el cual está y el lugar en la que debe de estar. Ese es el cambio que le concederá vida, una vida llena, abundante el cual sólo se puede conocer y experimentar a través de su relación con el Todo Poderoso Dios.
Ezequiel 18:31- Echad de vosotros todas vuestras transgresiones con que habéis pecado, y haceos un corazón nuevo y un espíritu nuevo. ¿Por qué moriréis, casa de Israel?
18:32- Porque Yo no quiero la muerte del que muere, dice Jehová, el Señor. ¡Convertíos, pues, y viviréis!


No hay comentarios:

Publicar un comentario