Todos somos
creación divina, todas hechuras de Él, todos somos prójimos; pero, no todos
somos hijos de Dios.
Hay aquella
famosa expresión que se escucha una y otra vez, “Todos somos hijos de Dios”.
Aquello es realidad sólo en la mente de aquellos que lo perciben o así lo han
querido interpretar o declarar. Tiene un sonido muy hermoso, empero, con una contradicción
o implicación aterradora. ¿Por qué? Porque aún aquel que está fuera de la
voluntad de Dios, fuera de los caminos del Señor, aquel que jamás ha profesado
la fe cristiana, desea o cree tener derecho a ese título, cuando para ser un
hijo de Dios usted tiene que haber aceptado a Jesús como el Señor de su vida.
·
Juan 1:12- Mas a todos los que
le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio el derecho de llegar a ser
hijos de Dios;
·
12:13-los cuales no son
engendrados de sangre, ni de la voluntad de la carne, ni de la voluntad del
hombre, sino de Dios.
o
Los que lo recibieron como el
único medio de poder estar en paz con Dios, de poder llegar a Dios, de poder
llegar a la vida eterna preparado para los hijos.
o
Los que han creído en nombre, les
dio potestad de ser hechos hijos de Dios.
Jesús
es el único medio de poder se hechos hijos de Dios: “…para que todo aquel
que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:15).
o
Por ese medio único provisto por
Dios, puede el hombre tener el derecho de llegar a ser hijos de Dios.
Examinemos:
¿Cómo un
asesino, un degenerado, torturador? Podría tildarse un hijo de Dios. Es
igual que decir que estos mencionados están del lado de la ley, lo cumplen, lo
obedecen y son celosos de honrarlo en todo cuanto hacen. Usted de inmediato diría,
que argumento tan absurdo sostiene aquel. ¿Cómo podría alguno en dirección
contraria a lo establecido podría ser llamado una persona justa o que acata lo
justo?
¿Cómo o por
qué podría haber una reacción inmediata para aquello? Porque todos cuanto
fueron mencionados, en nada se ajusta con lo justo, lo moral, lo decente, que
debería personificar aquellos que con la justicia se mantienen.
Decir que
alguien forma parte de una organización que, en todo momento la persona no
pierde oportunidad de hablar mal de ella y de manifestarse enemigo abierto de
aquella entidad.
Como aquel
que manifiesta que ama, sin embargo, todo cuanto ha hecho ha creado un infierno
en aquella relación: Mal trato, abuso, manipulación y tanto más que no se
concilia con la palabra o el sentimiento amar.
Todos no
son hijos de Dios. Fueron por Él creados, sin embargo, ellos han buscado su
propia identidad, han aprobado lo que ellos consideran como un mejor camino,
han tomado sus resoluciones y estas los han alejado de su Creador a tal grado,
que blasfeman contra Él, le son irreverentes, han creado sus propias religiones
o ritos paganos. ¿Todos hijos de Dios?
Tantas
creencias en cosas absurdas, ilógicas, indescriptibles que los están enviando
en números increíbles a una eterna perdición.
Todo lo
descrito es lo que está aconteciendo en este mundo, en países distantes como
igualmente cercanos. Todos con sus propias agendas, creencias, tendencias.
Entonces no pueden ser hijos de Dios, empero, sí son su creación.
Si usted
puede llamar a todos sus hermanos, usted realmente lo que está anunciando, es
que está en aprobación de lo que aquellos hacen. En un núcleo de la familia
esto lógicamente está bajo otra connotación. Lo que sí son todos, son su
prójimo. ¿Cómo aquel dedicado a paganismo (santería, brujería, etc.), ser
su hermano o un hijo de Dios?
Esto es lo
que dice su Palabra:
·
Todos los que son guiados por el Espíritu de Dios,
son hijos de Dios (Romanos 8:14).
Aquellos
que son guiados por el Espíritu de Dios, sólo lo pueden ser porque tiene al
Hijo de Dios, queriendo esto dejar establecido, que lo han confesado como su
Rey y Señor, ¿Señorío sobre qué? De sus almas, de sus vidas. Hubo una
transacción, reconocieron su estado de impureza o perdición, y entendieron que únicamente
a través de Él, como lo determina su Palabra, podrían ser librados de la eterna
condenación (Juan 3:16).
No todos
son sus hijos, mas sí, su creación. Mas, todos pueden serlo, si confiesan que
Jesús es el Hijo de Dios, y el único medio para reconciliarse, volver a honrar,
servir y glorificar al Soberano, y ser aceptados por el Creador.
Todo hijo
de Dios ha tenido un encuentro o aceptación del medio único provisto por Él
para recibir redención o liberación, para poder ser llamados hijos de Dios.
No hay comentarios:
Publicar un comentario