lunes, 20 de marzo de 2023

NO TODOS SON HIJOS DE DIOS (¿LO ES USTED?)

  

Todos somos creación divina, todas hechuras de Él, todos somos prójimos; pero, no todos somos hijos de Dios.

Hay aquella famosa expresión que se escucha una y otra vez, “Todos somos hijos de Dios”. Aquello es realidad sólo en la mente de aquellos que lo perciben o así lo han querido interpretar o declarar. Tiene un sonido muy hermoso, empero, con una contradicción o implicación aterradora. ¿Por qué? Porque aún aquel que está fuera de la voluntad de Dios, fuera de los caminos del Señor, aquel que jamás ha profesado la fe cristiana, desea o cree tener derecho a ese título, cuando para ser un hijo de Dios usted tiene que haber aceptado a Jesús como el Señor de su vida.

·         Juan 1:12- Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios;

·         12:13-los cuales no son engendrados de sangre, ni de la voluntad de la carne, ni de la voluntad del hombre, sino de Dios.

o   Los que lo recibieron como el único medio de poder estar en paz con Dios, de poder llegar a Dios, de poder llegar a la vida eterna preparado para los hijos.

o   Los que han creído en nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.

Jesús es el único medio de poder se hechos hijos de Dios: “…para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:15).

o   Por ese medio único provisto por Dios, puede el hombre tener el derecho de llegar a ser hijos de Dios.

Examinemos:

¿Cómo un asesino, un degenerado, torturador?  Podría tildarse un hijo de Dios. Es igual que decir que estos mencionados están del lado de la ley, lo cumplen, lo obedecen y son celosos de honrarlo en todo cuanto hacen. Usted de inmediato diría, que argumento tan absurdo sostiene aquel. ¿Cómo podría alguno en dirección contraria a lo establecido podría ser llamado una persona justa o que acata lo justo?

¿Cómo o por qué podría haber una reacción inmediata para aquello? Porque todos cuanto fueron mencionados, en nada se ajusta con lo justo, lo moral, lo decente, que debería personificar aquellos que con la justicia se mantienen.

Decir que alguien forma parte de una organización que, en todo momento la persona no pierde oportunidad de hablar mal de ella y de manifestarse enemigo abierto de aquella entidad.

Como aquel que manifiesta que ama, sin embargo, todo cuanto ha hecho ha creado un infierno en aquella relación: Mal trato, abuso, manipulación y tanto más que no se concilia con la palabra o el sentimiento amar.

Todos no son hijos de Dios. Fueron por Él creados, sin embargo, ellos han buscado su propia identidad, han aprobado lo que ellos consideran como un mejor camino, han tomado sus resoluciones y estas los han alejado de su Creador a tal grado, que blasfeman contra Él, le son irreverentes, han creado sus propias religiones o ritos paganos. ¿Todos hijos de Dios?

Tantas creencias en cosas absurdas, ilógicas, indescriptibles que los están enviando en números increíbles a una eterna perdición.

Todo lo descrito es lo que está aconteciendo en este mundo, en países distantes como igualmente cercanos. Todos con sus propias agendas, creencias, tendencias. Entonces no pueden ser hijos de Dios, empero, sí son su creación.

Si usted puede llamar a todos sus hermanos, usted realmente lo que está anunciando, es que está en aprobación de lo que aquellos hacen. En un núcleo de la familia esto lógicamente está bajo otra connotación.  Lo que sí son todos, son su prójimo.  ¿Cómo aquel dedicado a paganismo (santería, brujería, etc.), ser su hermano o un hijo de Dios?

Esto es lo que dice su Palabra: 

·        Todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, son hijos de Dios (Romanos 8:14).

Aquellos que son guiados por el Espíritu de Dios, sólo lo pueden ser porque tiene al Hijo de Dios, queriendo esto dejar establecido, que lo han confesado como su Rey y Señor, ¿Señorío sobre qué? De sus almas, de sus vidas. Hubo una transacción, reconocieron su estado de impureza o perdición, y entendieron que únicamente a través de Él, como lo determina su Palabra, podrían ser librados de la eterna condenación (Juan 3:16).

No todos son sus hijos, mas sí, su creación. Mas, todos pueden serlo, si confiesan que Jesús es el Hijo de Dios, y el único medio para reconciliarse, volver a honrar, servir y glorificar al Soberano, y ser aceptados por el Creador.

Todo hijo de Dios ha tenido un encuentro o aceptación del medio único provisto por Él para recibir redención o liberación, para poder ser llamados hijos de Dios.

 

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