Buscar de otras fuentes lo que
sólo se halla en el Señor, es un tiempo y recorrido perdido, erratas en el todo el camino..
Buscar llenar un vació interno
con materialismos, es un esfuerzo e intento que han hecho tantos una y otra
vez, sin lograr jamás llenar aquello que ciertamente procuran.
Por ello es que se podrá
apreciar aquellos que han construido casas, mansiones, y aun con todas las
extravagancias, lujos, no son felices o simplemente no están satisfechos. Luego
en corto tiempo, está ofrecido en venta para adquirir otro en algún otro punto
de la geografía.
Aquellos que caminan con
cualquier cantidad de dinero y lo malversan, tratando de llenar un vacío.
Excesos, despilfarros, búsquedas; todo hecho en desmedidas, para quedar con el
mismo sabor insípido, y con el hambre interno.
Es que la exploración en el
lugar errado, nunca podrá dar con el tesoro anhelado. Es como aquel que
según informan, se le había caído alguna pieza en un lugar dado, luego lo
vieron buscar en un lugar bien iluminado; al verlo diligente en la búsqueda, se
le preguntó si fue en aquella posición en la que había perdido aquello que
buscaba; su respuesta les sorprendió, ya que les hizo saber que lo extraviado
fue en el punto oscuro en la que no había iluminación, pero, que le resultaba
más cómodo buscar en un lugar iluminado. Absurdo dirán, sin embargo, la
interrogante real es, ¿Por qué buscar en cosas aquello que únicamente lo puede
llenar el Señor? ¿Por qué el desperdicio de tiempo, esfuerzo en todo lo
pasajero y fútil?
El hombre puede tratar de
llenar aquello hasta el tope, empero, mientras se esté en este plano humano,
por más lleno o abastecido que algo esté, siempre necesitará volver a
habilitarse; porque nada dura para siempre.
La búsqueda interna, la
necesidad interna puede convertirse en un gran tropiezo para muchos, ya que lo
pueden tratar de llenar con vicios, posesiones, fama, fortuna, trabajo. Y aún
en medio de toda aquella búsqueda, pueden quedar del otro lado de aquello que
podría ser su total destrucción.
Todo hombre tiene una
necesidad interna que exclusivamente lo puede llenar la presencia de Dios. No
religiosidades, creencias místicas, ocultismo. Todos estos provinieron de
desviaciones de la verdad o la respuesta real.
Porque fuimos hechos con una
necesidad espiritual, nada hay en este plano o en el mundo fuera de Dios que lo
pueda satisfacer.
Sólo el reconocimiento y la
aceptación de aquello real que llena a toda cabalidad toda vida, será el inicio
de resolver lo que en ningún otro y en ningún otro lugar se podrá lograr.
·
Mateo 6:33- Mas
buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os
serán añadidas.
Hasta que el hombre finalmente entienda que cuando
el Hacedor no forme la parte principal, inalterable de su vida, no podrá
conciliar la paz, no podrá lograr abastecer absolutamente nada que permanecerá
o realmente le servirá de bien o complemente su vida. Cuando el Señor es
primero, usted podrá tener ya el orden establecido por el Creador para
realmente lograr, alcanzar con sabiduría divina lo que realmente es importante
en este plano humano.
·
Marcos 8:36- Pues, ¿de qué le
sirve a un hombre ganar el mundo entero y perder su alma?
Usted ha visto, posiblemente conocido personas con un
buen salario, financieramente prósperos, y aun con todo lo que tienen a su
alcance no logran adquirir posible sea la paz que tanto desean, el contentamiento
en lo que poseen, satisfacción o tranquilidad en lo que les pertenece. Todas
esas inconformidades es un reflejo de la condición interna que en ellos habita.
Todo cuanto se adquiere, se posee, se logre
alcanzar sin el Señor como lo principal en su vida, le hace habitar con ansiedades
que nada apaciguará o calmará. Y de permanecer en un mundo completamente
sumergido en lo material, provocará la pérdida de su alma, esto es, condenación
eterna, ya que si Jesús en el trono de su vida, su alma, usted está en rechazo
al Autor de su vida y rehúsa acatar sus mandamientos, preceptos, desafortunadamente
y por elección está en pérdida.
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