domingo, 20 de agosto de 2017

BENDICIONES NO PLANEADAS O ESPERADAS



Hay ocasiones, no siempre, que tenemos un modelo de casa que queremos construir. Y en instancias resulta una casa si acaso completamente fuera de todo lo que se había conceptuado, las cosas toman un giro en otra dirección. Así ha resultado probablemente con la pareja que para usted habría sido la ideal, la carrera o preparación para ello alcanzar. Hay tantos giros en planes, decisiones. Algunos logrados y otros completamente remotos, distantes a su cumplimiento.
Empero mientras se avanza en esta vida hay reajustes, segundas consideraciones a todo cuanto se va desarrollando. Y para muchos estos cambios ha resultado una bendición no planeada o esperada, al igual para algunos ha resultado una prueba o desafío que no necesariamente se había elegido. Pero, en ambas circunstancias la gracia de Dios sobre aquellas vidas que le pertenecen, pueden apreciar la mano de Dios en medio aun de los eventos que no formaron parte de los planes.
Sólo Dios puede de algo fuera de curso, fuera de control, fuera de sentido, cobrar un bien de aquello si a Él se le entrega.
a.       Si fue planeado sin la aprobación del Señor y vuelve al camino de sometimiento; aquello golpeado y maltratado, de aquellas obras maravillosas que sólo el Todopoderoso Dios puede hacer, hará algo especial.

b.      Si estando en la voluntad de Dios, aun hay obstáculos, este sí forma parte del ataque del enemigo de nuestras almas, el acusador. Empero Dios se glorificará, hará.

Encomienda a Jehová tu camino, confía en Él y Él hará.
Esto implica que las cosas deben salir de tu control y ser depositado en las manos del Supremo Dios.

Encomienda a Jehová tus obras y tus pensamientos serán afirmados (Proverbios 16:3).
La pregunta que se presenta en esta instancia es, ¿Qué en las manos de Dios podría ir mal? ¿Qué complicación podría haber? ¿Quién guiado por el Señor llegó al lugar equivocado? Cualquiera de los hechos allí mencionados en los interrogantes señala a hombre, jamás a Dios.

Jacob había iniciado su vida en astucias y engaños, obteniendo por mentir a su padre la bendición que le correspondía a s hermano Esaú. Pero en medio de toda esa confusión, un Jacob rendido y totalmente dependiendo de la intervención de Dios para librarlo e girar las cosas, pudo ver la poderosa mano del Señor interviniendo (Génesis 32:1-31).
Jacob había estructurado su vida a su manera con manipulaciones, astucias y torciendo las cosas a su favor. Empero, gloria a Dios permitió que el Señor retomara el control y la dirección de todos los aspectos de su vida, y vino el cambio. El viento tempestuoso había cesado y el viento ahora impulsaba su vida a una buena navegación.
Cuando tratamos de manipular eventos y vivir separados del Señor, siempre habrá contrariedades.

Axioma: sólo Dios puede hacer que un viento en contra trabaje a favor.

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