sábado, 23 de septiembre de 2017

LA SOBERANÍA DE DIOS


Es difícil para muchos realmente digerir esta verdad, Dios es Soberano. Él hace cosas que hasta cierto momento pareciera que se ha excedido, está haciendo a aquellos que ama sufrir, ir por situaciones que son evitables, pero lo ha permitido y lo está permitiendo.
·         Es aquí en donde se tiene que hacer el alto y realmente entender:
·         Él es el Dios del universo.
·         Él es el Todopoderoso.
·         Él es quien tiene todo el conocimiento del como algo inicia y el cómo termina.
·         Él es el que tiene el control de todo, nada está fuera de sus manos de su alcance.
·         Él ordena y es hecho, Él cancela y todo deja de ser.
·         Él ordena vida, Él ordena muerte.
·         Él es el dueño de las riquezas, Él las distribuye conforme a su omnisciencia o conocimiento absoluto.
He aquí lo dificultoso que es para mucho entender y descifrar lo que hace y permite Él, porque tanto hay que se le escapa al hombre concebir.
Lo maravilloso en todos estos hechos, es que el Señor, en el avance del tiempo, a los suyos le va instalando más entendimiento conforme a lo diligente que son para con Él, y es allí que, aunque no tengan la respuesta a todo, descansan en el hecho que Él es el Soberano y nada puede acontecer fuera de sus planes y sus propósitos.
1 Crónicas 29:111 .Tuya es, oh SEÑOR, la grandeza y el poder y la gloria y la victoria y la majestad, en verdad, todo lo que hay en los cielos y en la tierra; tuyo es el dominio, oh SEÑOR, y tú te exaltas como soberano, sobre todo.

Cuando el hombre ocupa su lugar, y deja al Señor en todo su esplendor y gloria, las cosas resultan más gratas y descansadas para su vida.
Tratar de entender al Infinito es una labor que jamás se logrará, es como tratar de introducirse al mismo cielo. Mas cuando en medio de todos los aconteceres, las inquietudes, las esperas. Los no o cancelación de algo que se había puesto tanto esfuerzo y empeño, dentro de aquello inexplicable está Él, logrando sus propósitos en usted, en su creación, en este mundo alterado por el pecado que va en incremento.
 Es a Dios al que le pertenece la grandeza, cuando el hombre trata de ubicarse en ese sitial, el Señor tiene que intervenir. Es de Él el todo poder, es por esa razón que cuando algún extraviado crea que él es el todopoderoso sobre la tierra, el Creador tendrá que ubicarlo y hacerle reconocer la realidad.
El dominio le pertenece sólo a Él, el Señor si le confiere algo de poder a alguno sobre la tierra, al igual es con un propósito, cuando esto es excedido o lo trata de descontrolar cualquiera, hasta allí llegará.
Es de enorme bendición el saber que el Autor de nuestros días es el único Soberano, y que reina, sobre todo. Nada puede descontrolarse ni desbocarse, porque Él es y todo lo demás está debajo de sus pies.
Todo hombre debe tiene y debe reconocer su soberanía, gloria a Dios por aquellos que ya están sometidos a ello, reconociendo y declarando que todo está sujeto a lo que Él determina.





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