Hay tantas quejas de
aquellos que expresan que no se les ha brindado una oportunidad, que han
tratado de hacer esto o aquello, pero, que no se ha podido lograr.
Hay ocasiones en la vida,
en que se debe de dejar de buscar una oportunidad y crear su oportunidad,
posible que no sea en la escala que realmente se deseó o se planeó, sin
embargo, allí está algo que en el ingenio que Dios le ha dado ha podido hacer o
lograr, haga lo mejor de ello.
Hay instancias que hay
tantos protocolos para esto o aquello. Por tal motivo no podrá, porque no es,
no entrará; porque no reúne o porque no tiene. ¿Quién creó aquellas etiquetas?
El hombre. ¿Quiénes forman parte? Hombres.
Ante retos como estos,
crea usted, idee usted algo digno y en relación a lo que aspira lograr o
alcanzar. Sea usted el primer miembro, haga los sacrificios, que sea algo
honroso, y habrá oportunidad de crecer.
De simples ideas se han
producido grandes cosas, grandes corporaciones de hoy, partieron de alguien que
trató de entrar en áreas y lugares que se les negó acceso, mas estos no cedieron por ser negados, prosiguieron hasta lograr formar parte de algo que brinda
oportunidades a y que al igual beneficia.
Deje de tocar puertas que
se le niegue la entrada, empiece a buscar maneras de lograr de algo simple lo
extraordinario.
Al no tener esta actitud
ante la vida, usted se sentirá un rechazado, un limitado, un marginado, cuando
ante Dios no lo es. En vez de contemplar o considerar aquello que ante otros lo
descalifica, emprenda superar en las áreas que podrá hacerlo ser una
diferencia, no para una vano gloria, sino para mantener en vigencia su valor de
ser, lograr, obtener.
No trate de medir nada
por abundancia, no trate de comparar su esfuerzo con otros, excepto que esto
sea para motivarlo a seguir o expandir en las áreas que sean precisas para el
logro.
En todo hombre Dios ha
puesto un depósito, una capacidad, el cual nadie podrá darle uso en su totalidad.
Por esta simple o compleja verdad, todo depende del extremo en la que usted
considere las adversidades o los retos que tenga o tendrá que enfrentar día a
día.
Sea de aquellos que florezcan
aún en el desierto, sea de aquellos que no se dan por vencidos hasta llegar a
la meta trazada si es por un bien personal, como al igual no afecte a otros.
Deje de tocar otras
puertas, sea creativo. Empiece a abrir puertas de oportunidades creadas por
usted. El Señor le ha dado inteligencia, capacidad, talento; aprenda a construir
sobre ello igual como otros antes que ustedes igualmente hicieron.
Usted no es un accidente,
uno más de una estadística de fracasos, usted es un victorioso en Cristo. Empiece
a vivir de esa manera.
2 Corintios 3:5- no que
seamos suficientes en nosotros mismos para pensar que cosa alguna {procede} de
nosotros, sino que nuestra suficiencia es de Dios,
Filipenses 4:13- Todo lo
puedo en Cristo que me fortalece.
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