viernes, 23 de febrero de 2018

ZONA DE COMODIDAD PUEDE REPRESENTAR UN NEGLIGENTE ESPIRITUAL




Cuán fácil podemos quedar en esta zona de comodidad, simplemente haciendo cambios y ajustes a nuestra vida de fe, creyendo que todo está perfectamente bien, que no hay ningún conflicto si en ocasiones hay algunas fluctuaciones. Dejemos de ser tan condescendientes con nosotros mismos y entendamos que hemos sido llamados para mantener la bandera erguida de nuestra fe en todo momento y en todo lugar. Somos los combatientes de Jesús. Un soldado nunca guarda su arma, hasta que esté de civil, usted y yo podremos estar en una posición de descanso cuando estemos ante el trono de Dios; entre tanto velando y orando, y no desmayando.
Estamos en el mundo pero no somos del mundo. Estamos entre seres humanos, pero no es su pueblo. Estamos de paso para llegar al paraíso, pero entre tanto inventariemos lo que pudiera estar, entre algunos acaeciendo:
1.      No tiene deseos de orar, pero conversa con otros sin cesar.
2.      No tiene ánimos para asistir a la iglesia, pero a través de una tormenta llega a una invitación que usted lo llama importante.
3.      No tiene para compartir con otros, cuando posible tenga allí guardado algo que podría beneficiar al afligido.
4.      No tolera groserías, cuando posible sea que usted lo ha sido y lo es.
5.      No tiene paciencia para con otros, cuando busca tolerancia de los demás.
6.      No refleja el amor de Cristo, cuando otros sin ser creyentes por su proceder así se cree.
7.      No lee la Sagrada Escritura, excepto cuando algo le hiere.
8.      Habla a Dios de otros, cuando no ha presentado su persona; un cambio es lo que urge no de ellos, pero de su poca consideración del lugar en los que los ha encontrado.
9.      Pudo ver la necesidad en un rostro, no se detuve a comprenderlo, es que no puedo atender al mundo, posible dirá un hermano; Dios le pide, el que esté a tu alcance.
10.  Muchos hermanos lo decepcionan, ¿Cuántos habrá desencantado usted?
11.  Muchos se conducen como niños, que su hermano mayor los exhorte.
12.  No tiene tolerancia para con tantos, y cuánto lo ha tolerado Dios.
13.  Cancela pronto su relación con otros, por aquello hecho que no perdonó, cuando por gracia el Señor no le ha cancelado perdonar sus ofensas, esas cifras ¿en cuánto estará?
14.  ¿Tiene hambre y sed de justicia? No lo deje de impartir a quién Dios le permita brindarlo.
15.  Tiene anhelos, metas y sueño; en camino no se olvide de ayudar a su vecino.
16.  Está cansado de hablar de repetir lo mismo. Si es el mensaje de la verdad, ¿Cómo negarle pan al hambriento?
17.  Esperas un día mejor, cuando todo día ha sido hecho por el Señor; haga usted lo mejor de lo que ha estado esperando.
18.  Levantarse para hacer lo bueno, medita y piensa; y cuántos sin moverse tanto mal provocan, habiendo podido en el mimo lugar, haber bendecido.
19.  Pide a Dios que lo prospere, oración esta de gran bendición; ¿ha pedido al igual de estar agradecido en el lugar en donde está?
20.  De todos los temas conversa, pero la Palabra en reserva, ¿En dónde se ubica en la pesa, en no ofender, o de no haber sido un testigo del Dios Viviente?
Cuán fácil nos puede alcanzar una lista de cosas que nos ubica como creyentes en posiciones de infieles, intolerantes y de escaso amor al prójimo. En lugares de poco interés por los demás. En recibir de Dios misericordia, pero no dispuestos al igual a extenderla; de posible creer que somos mejores, cuando por la GRACIA DE DIOS, perdonados fuimos, y cuando posible es, que, por compartir el evangelio y amor de Cristo, se sume otro al pueblo de los redimidos.

En medio de la oscuridad, deja la luz brillar,
En medio de la ignorancia, sabiduría de Dios,
En medio de odio y rechazo, el amor de Dios;
Todas habitan en el creyente, empiézalas a difundir,
Para que lo puedas en todo lugar esparcir.
Todos somos testigos del poder de Dios,
Todos hemos sido redimidos,
Todos tenemos una voz.
Deja que se escuche,
Cuánto amas al Señor,
Deja que sienta, aún cuando hay temor,
Porque es lo que el Señor espera,
Que su pueblo esparza Verdad, por toda la tierra.



¡EXAMÍNATE Y TEN CUIDADO DE TI MISMO!


Examinaos a vosotros mismos, para ver si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos. ¿O no os conocéis a vosotros mismos? ¿No sabéis que Jesucristo está en vosotros? … 2 Corintios 13:5



Cuán fácil podemos trasladarnos de diligentes para el Señor, y terminar en zonas de comodidad en donde ya por Él, no se esté obrando. Dios, nos ayude a examinarnos cada día en nuestra fe, a probarnos y ver que no hemos desmayado, no hemos desertado del camino en que debemos de estar. Desechando toda zona de comodidad en donde esta no represente un descanso en la fe obrando y representando al Rey.

No hay comentarios:

Publicar un comentario