miércoles, 11 de abril de 2018

TODOS APORTANDO DE MANERA ESPECIAL




Pareciera que todos los inventos llegaron en el tiempo oportuno. Pareciera como si allí estaban almacenados hasta que alguien decidió bajarlos de la tablilla e iniciar el uso de lo que allí esperaba o se guardaba.
Pero todo tuvo su inicio en una necesidad, un concepto o idea para solucionarlo, proporcionar un aporte para cambiar el estado actual en que se encontraba todo hasta ese instante o momento.
Y hasta cierto punto en la historia, así ha sido. Alguien sin una preparación previa o vinculado con lo que se está tratando de acoplar o formar va tomando aspecto. Y en medio del esfuerzo fallas o malogros, sacrificios, deudas y desventuras. Sin embargo, para aquellos entregados a culminar, no estar solo satisfechos en haberlo iniciado o intentado, prosigue su marcha forzada y sacrificada.
De una manera u otra después de tantos percances y desafíos, el producto va avanzando y el que lo conceptuó va teniendo la oportunidad de no solo beneficiar a otros en el logro, sino que al igual es beneficiado en gran manera con lo obtenido, lo logrado.
Es que Dios en medio de todo ha depositado en todo hombre una función, un aporte en la medida que cada cual lo permita o desarrolle.
Para algunos será un libro, un poema, pintura, escultura; aporte en física, química, medicina; ingeniería, arquitectura, astronomía; composición, ejecución instrumental; reestructuración de algo ya existente, mejorando su función.
Para otros será enseñanza, liderazgo, una vida ministerial. Todos en alguna función o ejecución que representa un aporte, un cambio, un avance para el bienestar común o necesario.
 Aun aquello que pareciera insignificante o que le restase algún valor ante lo más honroso y sobresaliente, gracias a cada aporte todos se han beneficiado y han podido avanzar.
Si alguien no hiciera las labores manuales, ¿cómo se lograría mantener esa área necesaria en balance? Si alguien no se dedicase a aquello que otros no considerarían, algo en medio de todo aquello ha beneficiado.
Para aquél que produjo el bolígrafo, es que se ha podido escribir tantas enseñanzas; el que dedicó tiempo al pincel permitió que grandes obras pudiesen ser creadas; el que le dio forma al cincel se ha podido contemplar tan hermosas esculturas.
Alguien en lo diminuto, otros en lo grande; en lo visible y en lo oculto, todos con algo en común, contribuyen en su capacidad en hacer de cada día en todo lugar, algo especial para hacer que todo se desenvuelva de manera normal.
El diario necesita al corresponsal para que desarrolle la noticia, necesita al editor para determinar aquello que representará venta, a los impresores de la misma, a los distribuidores del producto terminado y a los vendedores. Estos y más son necesarios para el éxito de la misma.
Es que todo trabajo tiene un valor, una necesidad; aquello que usted no haría, alguien dispuesto está. Aquello no le resta mérito, no disminuye su necesidad y no lo descalifica. Porque toda función tiene una contribución.
Cuando una función no está en plena ejecución, probablemente ayudará a incrementar la importancia, de aquello que diría que no es imprescindible, ya que la ausencia de ello, ha provocado un desbalance.
 Job 34:19 ¿Cuánto menos a aquel que no hace acepción de personas de príncipes, ni respeta más al rico que al pobre, porque todos son obra de sus manos?
Proverbios 16:4- Todas las cosas ha hecho Jehová para sí mismo, Y aun al impío para el día malo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario