Si ante ojos humanos hay tristeza, quizás hasta lástima sobre situaciones, condiciones que trae sobre sí el ser humano. Hay incógnitas que surgen del cómo pudimos haber hecho esto o aquello, bajar a niveles que jamás eran o serán necesarios. Pero la libertad que tenemos, hemos hecho uso de ella, lamentablemente para deterioro, destrucción.
Períodos tras períodos el hombre en un intento irrazonable ha tratado de tomar caminos de poco juicio, prudencia o altruismo. Se han ido llenando de excusas, reemplazos al vacío que tiene y siente por caminar distante del camino que le corresponde cerca de Dios.
Tanto acontecía dentro de cada ser humano que no era algo loable o prudente, pero, por llamémoslo prudencia o decencia no se exteriorizaba. Pero al correr del tiempo aquello que se mantenía en privado, ahora se ha esparcido y casi expuesto por imposición a los demás.
No tenemos que retroceder o tratar necesariamente o por mucho esfuerzo tropezar con seres humanos que han caído en el abismo de la inmoralidad, decadencia; irreverencia y vulgaridad que reinan abiertamente.
Si ante los ojos de muchos provoca tanta tristeza o quizás hasta lástima, ¿cuánto más ante los ojos del Creador o el Hacedor? Mayor tristeza y dolor nadie puede atravesar, ya que Él es el Creador.
Dios es movido a compasión por todos, sabiendo el camino que el hombre tomaría, desde siempre formó parte de su plan el redimir o la redención de la raza humana. Ningún sacrificio humano podía atender o corregir aquello excepto Dios mismo en la persona de su Hijo.
Es posible que tendríamos que pensar y evaluar con mucho detalle el extender nuestra ayuda a personas que sus vidas son cuestionables, ya que no sabríamos con precisión qué esperar de ellos, o el peligro que realmente se estaría tomando. Esta es la condición del mundo en la cual habitamos, en el cual ya no es posible identificar con claridad cuál es la verdad que habita en los que nos rodean.
No existe necesariamente un grupo o etnia en particular que podríamos enfatizar o el hacer una selección por edad, empero declarar cuan distante se está del propósito real por la cual fueron creados.
Si nos inquieta la dirección en la cual va nuestro mundo, rumbo al despeñadero, al valle de lágrimas y lamentos, ¿cuánto más nuestro amoroso Dios? ¿Cuánto más para el que nos creo rectos? Y buscando el hombre el camino de destrucción.
Cuando se tiene la habilidad de crear, estructurar; cuando lo creado o estructurado no llena el cometido, el camino a seguir es rechazo y la re-estructuración de aquello que deseamos lograr, para que nos beneficie. Esta última palabra tiene una gran importancia, ya que no se crea o se estructura algo sin que aquello sea con la finalidad que ofrezca algo, ya sea esto beneficioso o no (en la perspectiva espiritual, o para el bienestar de todos). Empero resulta irónico ver la creación de Dios, hecho el hombre a su imagen y semejanza, y con la finalidad que le adoremos, sirvamos a nuestro Hacedor. Y muchos lo catalogan como algo injusto.
Sería agradable tomar el invento o la creación de alguien y apropiarnos de ella. Pero no sería por mucho tiempo ya que en corto tendríamos cuantos reclamos y demandas a nuestras puertas, ¿cómo te osas en apropiarte de aquello que me pertenece? ¿Podría ser que esta sea la retórica o argumentación de Dios hacia su creación?
Pero el Señor aun viendo todo este acontecer, en su gracia, amor bondad y paciencia; aún extiende oportunidad a todo hombre, aún brinda esperanza, oportunidad u ocasión para el cambio.
Es posible que ya no nos esforzaríamos mucho por aquellos que parecieran ‘casos perdidos’, pero para el Señor estos casos no existen, no para nuestro Padre de Amor y del que siempre brinda misericordia, piedad y aún oportunidad.
Hechos 17:30- Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan...
Salmo 24:1-De Jehová es la tierra y su plenitud;El mundo, y los que en él habitan.
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