Después de fama, fortuna, éxito (a
criterio del mundo), tantos aún continúan con un vacío. Como si hubiese algo
que succionase todo aquello que creyeron que sería aquel aditivo a su vida para
poder alcanzar felicidad, contentamiento.
Sin embargo cuando se observa la
vida de aquellos que llaman personalidades, artistas, estrellas, algo aún en su
expresión o proceder hace ver que hay un faltante. Y debido a ello es que todo
desboca en comportamientos, tendencias y procederes que para muchos no es
comprensible. ¿Cómo puede ser posible que aún teniendo tantos bienes materiales
y todo lo demás, están como están?
·
Aún con fortuna o
riqueza, porque ya no son solicitados o demandados como antes lo eran,
desarrollan hábitos o adicciones destructivas.
·
Muchos estando en el
pináculo de su fama, optan por quitarse la vida, optan por darle fin a lo que ellos
mismos expresan como inconformidad, una vida sin sentido, cansancio a las
demandas.
·
Después de estar en
carreras que hicieron sus nombres conocidos mundialmente, se convierten en
personajes en donde no pueden conciliarse consigo mismo y recurren a cuantos
actos o comportamientos fuera de un razonamiento normal.
Para muchos de estos fue el cómo se
llegó, lo que se tuvo que hacer o se tiene que hacer para mantener el éxito que tanto desearon o buscaron, y que
han alcanzado en aquellas áreas que estructuraron. Sin embargo, para muchos fue
comprometer integridad, creencias, convicciones, moralidad, pactos satánicos; convirtiéndose
en marionetas del mal sobre sus propias existencias.
Considere algunos actuales y
pasados personalidades, algunos sus nombres conocidos por su fama, otros por
ser dueños de empresas, grandes accionistas, inversionistas; y otros que,
aunque sus nombres no eran tan conocidos, pero formaron parte en definitiva de
aquellos que el mundo tilda de afortunados, sin embargo, estos finalizaron
ganando el mundo y perdiendo sus almas como la Palabra lo establece. Es una
alarma para aquellos que graviten en esa misma dirección.
Proverbios 23:4- No te afanes por ser rico; sé prudente y desiste.
Es importante dejar claramente
sentado, que Dios bendice al igual con riquezas, prosperidad; sin embargo,
cuando procede de Él, será dentro del margen en donde siempre y cuando el bendecido
permanezca en el camino de no poner su corazón en las riquezas, entonces podrá
no ser presa de un tropiezo en su vida, como les aconteció a aquellos que nunca
se entregaron al Señor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario