¿Cuál es el mejor día? ¿Cuál ha sido su mejor día? ¿Realmente existe un mejor o peor día? Para el hombre común la respuesta sería sí, ya que para ellos lo evalúan en base a hechos o acontecimientos; empero, para el creyente debe ser basado en el Autor del día, el que controla el día o los hechos, acontecimientos; por ende, asentado en este hecho, para el cristiano todos los días debe ser mirado, vivido, ejecutado en gratitud. ¿Por qué alguien ajenos a la implicación de esta verdad preguntarían? Y la respuesta sin esperar se presenta sustentada y anunciada por las Sagradas Escrituras sin compromiso o confusión alguna.
Salmo 118:24- Este es el día que hizo Jehová; nos gozaremos
y alegraremos en él.
Si este es el día que hizo Jehová, entonces nos
gozamos en el hecho que ningún día creado por el Señor es para nuestra
destrucción o para perjuicio alguno. Ningún día podrá tener absolutamente nada
que no podamos encontrar en él razones para gloriarnos en el Señor.
Posible que alguien preguntará, ¿aún en lecho de enfermedad?
¿aún en situaciones en donde vemos nuestras vidas amenazadas ya sea por
violencia o necesidades varias? La respuesta es sí, aún en ellos, porque nada
puede alterar el gozo que Él ha dado a su pueblo, el cual no se califica o se
evalúa de manera externa, ya que la relación con el Señor es lo íntimo de
nuestro ser, en el hombre interno que debe influenciar o proyectarse en la
reacción o vivencia externa.
Por Él y en Él nos alegraremos siempre, porque Él nos
sostiene, nos ampara, nos fortalece, nos imparte de su poder y su amor. No hay
jamás desamparo del Señor, y esta no se confina a nada en lo absoluto. Sin
importar lo que está aconteciendo, sin importar la condición, aquello que Él
brinda a los suyos aún allí brilla, permanece y es evidente.
Por ello es que el salmista ha podido expresar a
través de la inspiración divina que para mantener siempre todo en perspectiva,
todo con respecto al Creador tiene que mantener su posición y su prioridad de
manera inalterable.
Salmo 118: 29- Alabad a Jehová, porque Él
es bueno, porque para siempre es su misericordia.
El Dios de bien fue el que hizo el día, es el que lo
brinda, es el que lo prepara para los suyos, por esa razón todo profesante de
fe puede residir totalmente confiado en la obra que hará en ese día y siempre.
a. Cada
día el amor de Dios está presente con los suyos, ese amor y cuido que no nos
dejará jamás.
·
Lamentaciones 3:22, 23- El gran amor
del Señor nunca se acaba, y su compasión jamás se agota. Cada mañana se
renuevan sus bondades; ¡muy grande es su fidelidad!
·
b. Cada
día está presente el Soberano, cada día resiste, soporta, ayuda con las cargas;
queriendo esto decir que nada para el Señor será sorpresivo, mas bien, ha
preparado de ante mano todo cuanto ha de permitir a los creyentes poder tolerar
y atravesar aquello que confrontará ese día o cualquier día.
·
Salmo 68:19- Bendito sea el Señor,
nuestro Dios y Salvador, que día tras día sobrelleva nuestras cargas. Selah.
Porque cada día es creación del Hacedor, no está
repleto de pesar, está cargado de bendiciones; no está atestado de mal, está
abarrotado con todo bien que procede de lo alto.
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