Isaías 43:22- Y no me
invocaste a Mí, oh Jacob, sino de Mí te cansaste, oh Israel.
¿Podría decirle el
Señor que se ha cansado de Él? ¿Podrían ser estas palabras su verdad?
¿Podría usted cansarse
de su Creador, de su Dios? ¿Podría pensar en amar a otro en vez de tu Señor?
Cada vez que le da la
espalda al Señor, cada ocasión que lo niega, cada momento que lo pone a un
lado, porque tiene una agenda bastante llena y, por ende, para lo espiritual,
aquello puede esperar.
Hoy no deseo orar, no
deseo escuchar mensajes, no tengo ánimos de leer la Palabra o no lee su
Palabra.
Tengo que dedicarle
tiempo a mi esposo, esposa, mis hijos, nietos. Tengo que prepararme para el
trabajo, los exámenes, para el viaje. Tengo que velar por mis intereses, tengo
que…y tengo que…
También merezco un
descanso, precisamente en el tiempo o el día de adoración del Señor; por
cualquier motivo, el domingo se ha convertido en el día ideal aún para
creyentes para hacer en ella lo que debería estar dedicado al Señor.
Sin embargo, no en la
semana de trabajo, no en las horas que representan pago o que pueda representar
perder su trabajo.
Pero, ¿realmente de
dónde procede su mayor remuneración? ¿Quién le ha provisto de todo cuanto tiene
hoy? ¿De un trabajo o de su Dios? De lo único que usted es dueño, es de sus
decisiones, y si los mencionados al inicio de esta exposición es su realidad,
ciertamente le urge examinar y corregir esas áreas que le afectarán en el
recorrido.
Queda manifiesto el
cansancio hacia el Autor de sus días, con todo aquello que le anteponga. Porque
nunca se cansaría de recibir aquel cheque que completa la semana o quincena, de
recibir atención y cariño, de sentirte amado y halagado. Todo lo aquello que le
gratifica, tiene las puertas abiertas. Mas. con las acciones de poner en
segundo plano las ordenanzas del Señor, con hacerlo esperar, para cuando tenga
tiempo para Él, cuando tenga el deseo o una necesidad.
Estos son indicios de
cansancio o cansado de hacer el bien. Y si se ha cansado del Señor es porque
tiene otros intereses o tiene otro amor, ¿acaso la ecuación humana no es así?
Es posible que el
Señor haya estado tratando con usted en diversos medios para hacerle ver que sus
acciones como el pueblo de Israel ha sido desviado y entregado o cedido a otro.
1. “Y no me invocaste a
Mí, Jacob” (ubique su nombre allí si convencido está que el Señor le está hablando.
No lo invocó a Él, por ende, usted ha antepuesto algo, alguien al Todopoderoso.
¿Puede usted en definitiva decir qué es o cuáles son aquellos estorbos? Y de
ser así en el nombre de Jesús repréndalo y échelo fuera, deséchelo). Es
que hay aquel que va en todas direcciones, consultas, consejos, “verdades”,
respuestas, excepto aquello conforme a Dios como su medio en absolutamente
todo.
2. “sino que de Mí te
cansaste” (Dios haciéndole saber a su pueblo que de Él ellos se cansaron),
Israel.
Escuchar de los
labios del Creador debería provocar angustia, quebranto, vergüenza,
arrepentimiento. Sin embargo, si puede continuar en tranquilidad en sus
andanzas, entonces, es cuestionable su salvación.
Gloria a Dios si esta
no es su condición, pero, si lo es, ¿Qué hará con el reclamo del Señor? ¿Qué
hará con lo que le está diciendo hoy?
Dios siempre envía
señales y palabras de alerta para que se detenga y se examine, y se esfuerce
por mantener o volver al primer amor (el cual debe de ser o le pertenece a Él),
que el Hacedor continúe siendo sobre todo y en todo. Nada puede hacer para que
el Señor le deje de amar, empero, ¿Cuál es su respuesta a ese amor e interés
para con su vida? ¿Cansado está de sus obras maravillosas? ¿De su amor para con
su persona? ¿De haberle librado y guardado? ¿De haberle perdonado y salvado? ¿De
extenderle oportunidades que no merece?
Cuando ama en plano
humano, cuando ama, usted no se cansa de aquel ser que ama. El tiempo del reloj
no es suficiente para estar con el amado, ¿Y su Señor? Cuando ama nadie
tiene que buscarse, se encuentran, se toleran, ¿Qué de Dios?
Usted no puede tener
absolutamente nada que pudiese superar lo que le brinda el Señor. ¿Qué reclamo
a Él puede presentarle? ¿Qué es aquello que busca fuera de Él que le bendecirá?
El que sólo bendice es el Señor.
Su cansancio del
Señor sólo le enviará al adulterio espiritual o al desvío del bien que sólo en
Él mora, habita, está.
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