martes, 12 de abril de 2022

¿EXCUSANDO SU FALTA O ARREPENTIDO?

  

Cuando una mujer dado a una vida licenciosa, fue llevada ante Jesús por haber sido sorprendida en su vida errada, sus acusadores, semejantes a ella en otras áreas de mal escucharon del Maestro: 

·        Aquél de ustedes que esté libre de pecado, que tire la primera piedra” (Juan 8:7).

Es importante entender, que esto es lo que fue dicho por el Señor ante hombres (fariseos en aquella instancia) que trataban de hacer algo en cumplimiento de la ley, cuando ellos tenían en realidad otra agenda en medio de su intención real o maquinación presentada.

Esta expresión se le ha sacado de contexto una y otra vez por personas que no deberían en ningún momento citarlo, debido al lugar o la posición en la cual están.

Ha habido aquellos que han sido desleales, adúlteros, fornicarios, deshonestos; y estos mismos infractores tienen la osadía de citar las palabras del Señor.

No fue la mujer licenciosa la que presentó aquel alegato o defensa, la vergüenza no la dejaba siquiera hablar o levantar la mirada. El único que pudo alegar aquello en aquella hora era Jesús, libre de toda culpabilidad, en defensa de una situación que estaba siendo manipulada por los acusadores de aquella mujer.

El tratar de hallar consuelo en medio de un error y citando que no es el único, que otros al igual han hecho, o que sabrá Dios que otros han hecho. Aquella persona no está arrepentida, aquel no está siquiera dejando establecido claramente, que lo que aconteció es inaceptable.  Aquel cree haber encontrado una argumentación válida para ser librado o excusado.

Estas personas no entienden y no conocen el camino de humildad, de reconocer y admitir sus faltas, con las consecuencias que han provocado. Están lejos de poder reconciliarse con su Dios, porque creen o están bajo la falsa impresión que debe ser tolerado o aceptado que es un simple error humano. Error humano y premeditación, alevosía es otra posición, algo planeado o planificado nunca se le podrá calificar de error.

Nada simple hay en medio de situaciones que se pudo evitar, nada simple hay dentro de situaciones que no sólo ocurrieron, más bien fueron entretenidos en la mente una y otra vez, hasta que se materializó; hubo una siembra de mal y luego la ejecución de ello.

·        Santiago 1:15- Entonces la pasión, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte.

 

Cuando el acusado, el culpable se expresa de tal manera que todo debería ser hasta cierto punto tolerado o no atendido con tanta severidad, esto es un claro indicador que temor a Dios o reverencia a Él es una realidad no enraizada en su vida. Hace entender que tan sólo persigue poner a todos al mismo nivel de sus actos o que de igual manera podrían ser capaces. Que sean otros capaces o no, no lo libera de culpa. Es sumamente importante dejar señalado que todos podríamos extraviarnos, sin embargo, no es en la posibilidad que se vive, más bien, en ser constantes en el bien permanecer.

“El que esté libre de pecado que lance la primera piedra”, esa cita debería causar o provocar reflexión antes de incurrir en aquello que no se debe, antes de tratar de acusar a otros o ser déspotas con ellos. Pero, no ciertamente para ser usada por infractores como si todo fuese normal, de una manera u otro ser aceptado y obligatoriamente ser librado de culpabilidad alguna.

El camino de humildad y arrepentimiento, reconocimiento de su mal, únicamente busca el camino del cómo restituir o corregir aquello que se es responsable de alterar.

Axioma: Arrepentimiento es cambio de dirección, excusas es continuidad en erratas.

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