miércoles, 4 de mayo de 2022

REEVALUANDO Y RECONSIDERANDO (CON DIOS HAY CAMBIOS Y DIRECCIÓN)

  

Es de bendición cómo los años, a algunos ayuda a reevaluar sus vidas, sus caminos, y optan por corregir y enderezar aquello torcido; empero, para otros es una continuación de una larga lista de más y más confusión.

¿Cómo puede ser posible que todos contamos con el mismo tiempo, pero, algunos completamente desaprovechados?

Personas que sus vidas debieron haber sido enriquecidas, viven en una extrema pobreza espiritual, intelectual y moral. Como si el tiempo se ha paralizado y se han quedado atrapados en una prisión con una impuesta inmadurez.

¿Por qué para algunos resultará tan difícil superar, realmente madurar? ¿Se confina a una posición física o espiritual, mental o emocional?

Cuando el hombre no decide reconocer y admitir sus faltas, errores o las áreas que necesitan ser reevaluadas o reconsideradas para corregir, ajustar; todo podrá ciertamente desmoronarse ante ellos y no concederán o reconocerán el por qué.

Cuán fácil resulta ser ayudado cuando está la cooperación o cambio de dirección en la cual se iba.  Esto provoca a pensar en el conductor que se negaba a aceptar que estaba conduciendo en dirección opuesta al lugar que deseaba llegar, empero, por su obstinada forma de ser no lo quería admitir y continuaba conduciendo en dirección opuesta. No fue hasta que después de largas horas y tiempo desperdiciado que resolvió detenerse a preguntar y ser encausado hacia dónde debería estar para llegar al lugar deseado.

¿Por cuánto tiempo han de continuar conduciendo algunos queriendo llegar a felicidad y sólo son hostiles? Queriendo llegar al éxito y no planifican para ello o debidamente no se asesoran. Queriendo surgir, no se esfuerzan, no ponen todo su empeño. Queriendo superarse, no se preparan, se posicionan para ello alcanzar, lograr.

Es que cuando se permanece postrado o desinteresado en las cosas que podrían enriquecer su existencia, no podrá ser asistido o ayudado para llegar. Si ha decidido ver lo opuesto en todo aquello que realmente es un aliando para poder llegar o obtener, allí permanecerá.

El hombre en su naturaleza humana puede hallar elementos que benefician, sin embargo, al igual puede asirse de todo aquello que podría destruirlo o ser su propio enemigo, obstáculos creados en todo cuanto haga.

El solo hecho de ver como algunos razonan o se comportan, hace percatarse cuan frágil es el hombre y de que ciertamente siempre requerirá de ayuda, porque de hecho sin guía u orientación asesoramiento, está perdido. Esta ayuda no está confinada a nada sólo de género humano, ya que, aunque esta fuese de medios profesionales, estas al igual están y estarán limitadas.

Es aquí cuando realmente, aquella obra que únicamente puede la intervención de Dios en una vida hacerle lograr y hacer la diferencia. Es el Señor quien puede tomar lo imposible, lo no puede ser, lo más vil, despreciado y desechado, aquello que no ha podido cambiar y solamente ha sido un tropezadero, y hacer de ello algo completamente nuevo. Es que en las manos del Creador no hay casos perdidos, todo aquel que a Él se allega recibirá y logrará mucho más abundantemente de lo que jamás hubiese podido creer que sería posible.

 

            Dios es quien hace los imposibles en toda vida. Una vida totalmente entregada en sus manos se transforma en una nueva criatura a través de la obra que hace y hará en su vida.

·        2 Corintios 5:17- Si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

 

Tiempo y ocasión acontece a todo hombre. El Hacedor le concede oportunidad a todo hombre en diferentes áreas de sus vidas, el qué se hará o se hace con ello dependerá de cada cual.

·         Eclesiastés 9:11- Me volví y vi debajo del sol, que ni es de los ligeros la carrera, ni la guerra de los fuertes, ni aun de los sabios el pan, ni de los prudentes las riquezas, ni de los elocuentes la gracia; sino que tiempo y ocasión acontece a todos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario