Raíces de amargura o disgusto desproporcionado le privará
de felicidad, descanso, alcances, logros; porque aquello entretiene.
Sólo considerar una vida que ha resuelto renunciar
a todo, para poder darle cuido y mantenimiento a una característica dañina en
todas las direcciones.
Viviendo en un total desenfreno de ira, enojo,
venganza. Viviendo como si no hubiese nada con mayor valor o interés, excepto
ponerse junto a su sentido de venganza, y hacer necedades que lo afectarán
grandemente.
¿Cuánto vale, en cuánto evalúa su estabilidad
espiritual, emocional, física? Posible sea en su perspectiva y en base a su
comportamiento e interés en ajuste de cuentas, prácticamente nada. Ya que
dispuesto está a arriesgar ya sea si tuviese una alta presión, alguna úlcera
provocada, irregularidad con su arteria principal, con tal de poder lograr
satisfacer su ira o encono por el agravio o falta recibido.
¿Cómo suspender toda una existencia y otras
actividades y logros en la vida por una raíz de amargura? ¿Por qué impedir
recibir de Dios las bendiciones por no estar en paz con su contrario? ¿Por qué
dejar de vivir para estar en el valle de los perdidos?
Hay instancias en que el hombre toma decisiones,
actitudes, caminos que para él parecieran las sabias y realmente está en camino
de muerte, ya sea a su libertad emocional, espiritual, intelectual o
física; por algo que ciertamente canalizado de otra manera lograría tener la
paz que nunca debió de haber abandonado.
Para aquél que habita en amargura, revanchismo,
desquite, considere lo siguiente.
·
Hechos 8:23- …porque
en hiel (disgusto desproporcionado) de
amargura y en prisión de maldad veo que estás.
Para ser librados de esta condición, es el Espíritu
de Dios que tiene que reinar. Pida al Señor que cubra su hiel o lo amargo de su
vida, con la miel o el poder de su presencia, que en lugar de amargura, tomará
control lo dulce y su poderosa transformación interna. Y será librado de la
prisión de su maldad, rencilla u obstinación en el mal.
·
Deuteronomio 29:18 –
21
Esta porción hace claramente entender que todo
hombre en esta condición habita apartado del Señor, sirviendo al dios de este
mundo (Satanás), haciendo germinar más cambios alejándolo de lo que
inicialmente procuró. Y en aquella maldecida condición, mientras allí se
permanezca, hallará razón para felicitarse por ser un determinado y un
entregado a lo absurdo, el cual es una condición destructiva.
Para aquel que allí insista, la ira del Señor se
podrá levantar y su nombre borrado o eliminado de entre los sabios. Debido a su
terquedad en el mal, será apartado, ya que, ¿cómo podría ser llamado hijo de
Dios?
·
Efesios 4:31
El camino, el sendero que conduce a la amargura da
inicio o se introduce por enojo, ira, gritería, maldiciendo y albergando
malicia. Todos estos nombrados, son los destellos, evidencias de su mal.
La manera de desarmarlo, vencerlo, cerrar la puerta
ante aquello es:
Siendo bondadosos aun con aquellos en su
ignorancia, manifieste misericordia; perdone, mantenga aquella actitud siempre
presente. Esta desactiva, desarma cualquier formación de ese mal. Que sea esto
su continua ofrenda a Dios y no tendrá lugar la amargura.
·
Hebreos 12:15
Cuando se deja de procurar permanecer o estar
siempre receptivos a la gracia de Dios, esto es debido al cambio de lugar de ya
no estar bajo sus preceptos, su guía. Entonces es un candidato abierto para
recibir y hacer crecer raíz de amargura que perturbará y contaminará su
personalidad, comportamiento, tendencias.
Es que aquello es un tóxico espiritual, es un
veneno a cualquier existencia, es un descontrol total de sus acciones
atormentado o apoderado de una tendencia de desquitarse hasta que satisfaga su
dominante ira.
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