En un lugar de la
selva africana, hay un mosquito que se dedica a emprender extraer sangre de sus
presas sólo en las áreas en donde ve que hay una herida, ese es el lugar de su
preferencia. Por esta razón los guías siempre solicitan a los turistas que se
cubran cualquier y toda herida ya sea que tengan o hayan tenido, ya que sin
lugar a dudas serán atacados por estos insectos e incómodo será.
Por lo menos hay una
voz de alerta con respecto al mal que se podría enfrentar, cualquier y todo
afectado, y de ser que se haga una realidad para alguno, será o habrá sido por
no haber seguido las indicaciones recibidas antes del recorrido por aquellos
parajes en donde estos se encuentran.
Al igual hay
personajes con esta misma característica, estos sólo gravitan sobre áreas
blandas y aquellas que afectan ya sea su autoestima, vulnerabilidad, errores,
decepciones.
Increíble es pensar
que personas se dedican precisamente a hostigar, tratar de afectarlo en donde
tienen conocimiento que radica un área blanda en su vida.
La pregunta que
surgiría de inmediato ante un hecho como aquello sería, ¿por qué los frecuenta?
¿Por qué permite que se le agrede una y otra vez? Ya está anuente que este es
el mal que tristemente es el fuerte de la personalidad de aquella persona, ¿por
qué no evitarlo?
Cuando se está
rodeado de diferentes personalidades, tendencias; ¡por qué será que algunos
proceden como si no tuviesen salida, como si tuviesen forzadamente que
permanecer en el lugar en la cual están y ser avasallados por ataques
innecesarios?
Cualquier y toda
persona que a este mal se dedica, debe ya de estar en un área que pueda evitar
a todo costo el asalto de ese mal. El Señor le ha hecho saber el flagelo, la
tendencia no de bendición de alguno en esto o aquello. El objetivo es para que
evite la permanencia innecesaria en ese ambiente.
Ahora bien, probable
es que usted sea aquel con aquella tendencia, ¿qué bien ha logrado con aquello?
Excepto herir continuamente a personas, que, si el Señor los ha perdonado, si
ellos han logrado su reconciliación con su Dios, todo está en el pasado.
Entonces, ¿para qué continúa siendo un presente en su proceder?
Hasta cierto punto es
un alivio saber que estos insectos, están distantes en algún lugar del
continente africano, sin embargo, es de gran tristeza saber, que en todo y
cualquier lugar hay personas que se asemejan a estos insectos. Estos sin
saberlo o admitirlo, se han convertido en un instrumento del diablo, acusando
una y otra vez a lo del pasado, no permitiendo que la vieja cicatriz sane por
completo y sin ser revivida por comentarios que sólo han sido de deterioro.
Es como si un ex-detenido, habiendo sido ya librado de su deuda con la
sociedad, hay quienes lo enjuician una y otra vez durante toda su existencia,
con estos nunca tendrá salida de aquella sala de justicia de aquellos
torturadores.
Únicamente el
adversario, el diablo, vuelve al pasado una y otra vez acusando a los
redimidos, haciendo saber la razón por la cual un redimido no debería ser salvo
(por ese error, por esa falla, por haber retrocedido y cuantas otras
acusaciones). Sin embargo, Jesús le responde, por mi sangre han sido
limpiados del pasado, presente y futuro.
Cúbrase de los
insectos o de aquellos que se asemejen a ellos, no le dé lugar a ser herido o
infectados por ellos.
·
Apocalipsis 12:10…porque
el acusador de nuestros hermanos, el que los acusa delante de nuestro Dios día
y noche, ha sido arrojado.
Evite todo aquello que tratase de inculparlo de aquello que el Señor ya ha hecho por usted, y ante cada ataque de personas semejantes a aquel insecto, cúbrase sus heridas con el perdón que le ha dado el Señor.
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