martes, 24 de enero de 2023

¿DEBERÍA UN CREYENTE INVOLUCRARSE EN LA POLÍTICA? (DIOS ES EL COMPROMISO)

  

¿Debería un creyente involucrarse en la política? Debido al alto índice de corrupción, compromisos creados y por el flujo de efectivo (cuestionable) que se presenta. La respuesta categórica es un rotundo no.

Pero, alguien dirá, tengo la capacidad y la preparación para ello. Tengo el apoyo y la aceptación, popularidad entre las masas, comunidad. Todo aquello es agradable escucharlo, sin embargo, todo queda reducido en esta pregunta introspectiva e imperante, ¿Podrá mantener su integridad y valores cristianos en medio de ello? ¿Honrará al Señor en aquella posición? ¿Levantará su voz en medio de leyes que violarán abiertamente la fe y practica cristiana por reajustes humanos o sociales para dar aceptación a lo que Dios condena?

Es que para cualquier paso en aquella dirección habrá un precio a pagar, traicionar su fe o ser eliminado en corto tiempo por sostener los valores cristianos.

Para algunos, no ha sido un viaje cómodo, ya que han terminado involucrados en áreas cuestionables y comprometedoras en su camino.

Los interrogantes que se levantan sin no necesariamente tener un vasto conocimiento de aquello interno son:

·      Cuando ante usted se presente una situación que tenga que denunciar abiertamente, y probable la sola voz en medio de todos, ¿Estaría dispuesto a hacerlo? O posible sea que, por una creada amistad o algún nexo político, ahora se ve usted comprometido al proceder o simplemente se suma al silencio que lo constituye en cómplice del mal o la irregularidad.

·      Cuando se tenga que tomar una decisión en medio de un recrudecimiento de corrupción o denuncias, ¿permanecería allí o estaría dispuesto a dimitir sin darle una segunda consideración?

Para un profesante de la fe cristiana hay tanto que perder o comprometer en aquella función, ya que, en medio de todo, el creyente realmente tendrá una votación en medio de todo lo torcido y alterado, y esa voz tendrá que ser oposición.

Habrá aquel que argumentará que puede ser de utilidad para su comunidad abogando por ellos, en definitiva, aquello es un pensamiento altruista, empero, no es la realidad, porque todo tiene su agenda, y no necesariamente es de beneficiar comunidades o grandes sectores del país. Para muchos es antes de que finalicen su jornada de elección, haber reunido y haber hecho tanto que haya sido posible para beneficiarse de relaciones, contactos y otros andares, para que luego pueda verter en sus beneficios.

¿Todos los políticos son corruptos? La respuesta es ciertamente no, sin embargo, todos de una forma u otra están o han creado compromisos en donde se ven maniatados o ligados para no poder obrar justamente para el beneficio de todos aquello que los eligieron, y lo pusieron en aquel liderazgo.

Desde el momento que un político es elegido, las promesas para muchos caen, igual que las pancartas. El departamento de aseo, recolecta todo aquello que pareciera de gran valor, y ahora simplemente resulta un gran desperdicio de tiempo, esfuerzo e inversión.

Gloria a Dios por aquellos que posiblemente resultaron ser o mantener su integridad en aquella posición, mas, ellos ciertamente podrán argumentar, si son sinceros, no quisiera volver a estar en una posición como aquello que se ha vivido.

·        Mateo 6:24- Nadie puede servir a dos señores, porque odiará al uno y amará al otro, estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.

Si usted como creyente puede glorificar a su Señor en un cargo político, y no comprometer su fe, perfecto. Mas, si aquello implica un sí a lo que el Hacedor condena, entonces ¿Quién es Señor de su vida?

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario