La
preparación es definitivamente la respuesta para el tiempo actual en el que se
vive. El poder afianzar, el poder escalar culturalmente, académicamente es la
mejor vía.
Superación
no se confina a una edad en particular, superación debe ser la agenda de toda
persona en la capacidad que pueda. De una manera u otra ante los cambios
tecnológicos que se vive cada día, cualquier y toda persona debería incorporar
en su haber algún conocimiento para mantenerse en la evolución, ya que mientras
se esté con vida, en este mundo cambiante, se tendrá que ajustar a los cambios
e implementaciones que se presenten para el desenvolvimiento normal y diario.
No es crear
una adicción a la tecnología, pero sí, a la actualización de conocimiento con
respecto a este mundo evolutivo. Adquirir el conocimiento que le podrá permitir
interactuar con todo aquello que lo rodea.
Ninguna
edad está exenta, mientras tengan vida el no mantener conocimiento o noción en
todo cuanto está ocurriendo a su alrededor, estará en desventaja en muchos
aspectos que le podría favorecer.
La
desconexión del mundo real ciertamente lo afectará y lo mantendrá marginado. No
se está sugiriendo y mucho menos alentando que necesariamente tenga que estar
involucrado en todo lo innecesario, más sí en aquellas áreas que representen o
representarán su medio para poder interactuar con individuos, como al igual, en
corporaciones.
Pero, al
igual como indispensable es el mantener el conocimiento actualizado para una
mejor vivencia o existencia en la sociedad, al igual conocimiento en lo
espiritual es vital, crucial para poder tener respuesta verdadera y no
comprometida con ningún plano o tendencias, extremos, o el simple hecho de
formar parte de aquellos que no cultivan o atienden su vida espiritual.
Los
valores, la moral está según algunos en evolución. Hay nuevos reacondicionamientos
para poder acomodar y darle cabida a lo que Dios rechaza y condena. El hecho de
sólo contemplar el entretenimiento, la vestimenta, la conducta, las nuevas
tendencias, y los procederes blasfemos, sin temor o respeto alguno al Autor de
sus vidas.
Todos
recurren a la voz autoritativa de cualquier y toda investigación de dada
temática, se llevan a cabo investigaciones hasta poder concretar aquello que se
requiere determinar.
Ahora bien,
para los que profesan la fe cristiana, no hay otra ley o autoridad mayor que no
sea las Sagradas Escrituras. Es entendible que para aquellos en sextas o
incredulidad, agnósticos, y cuantas otras divisiones alejadas de la doctrina
bíblica, para ellos es irrelevante lo que declara o dictamina Dios. Prueba
clara de esto es el mundo actual con todos sus cambios y valores perdidos, y
las tendencias que hoy están rigiendo y declarándose sin hallar resistencia, sin
encontrar oposición.
Si el
creyente no acude a la autoridad en su vida, o referencia para poder
identificar la verdad en la cual tiene que basarse para refutar o rechazar de
manera cortante cualquier exabrupto o desplante de barbaries, usted podrá ser
arroyado por cualquier filosofía o nueva tendencia, y sin juicio crítico o
fundamentación cristiana.
La continua
preparación en conocimiento tocante a lo que dice y está establecido por Dios,
siempre debe de ser el marco para la determinación, ya sea esta aceptación o
rechazo de cualquier alteración o cambio a las normas de la vida.
Todo está
en un proceso de cambios, nuevos valores, nuevas aceptaciones que varias
décadas atrás jamás si quiera habrían encontrado un suelo fértil, abonado como
lo es el día de hoy. Mas de personas en aceptación en muchas instancias de
aquello que si quiera entienden, sin embargo, le han dado cabida, y en ella
muchos han quedado entre lazados o adeptos al mal que aquello realmente encierra.
La actualización tecnológica es
de gran importancia en lo que respecta a lo realmente necesario para mantener
su posición de una persona al día con los constantes cambios para poder
desenvolverse en las áreas que le corresponden.
·
Proverbios 8:33- Escuchad la instrucción y sed sabios, y no la
menospreciéis.
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