Si un cargo
le obliga a mentir, engañar para lograr que prospere ya sea en un negocio o su
propia agenda, ¿estaría dispuesto a hacerlo para lograr su finalidad?
Algo hay
dentro de los valores y la ética tanto moral como profesional, todo se
justifica y todo se le da un voto de aceptación, ya que según se argumenta, es únicamente
en el empleo en donde se le da uso a cualquiera de los puntos tratados, y
realmente no es su forma de ser y sus valores. Pero, de no ser así, ¿Cómo lo ha
podido conciliar? ¿Cómo lo clasifica o lo justifica? Y allí se mantiene,
permanece como si todo está en la mejor categoría.
Posible sea
que una de las difíciles profesiones es el de un abogado, ya que un defensor,
se ve comprometido a defender aun aquellos que justamente saben que son
culpables, pero, por la remuneración o el empleo, logran atenuar la conciencia
y proceden con su cargo.
De ser que
estos han podido llegar a un ángulo o punto dado en la vida, en donde ellos
creen que todo se resuelve con el simple argumento, que todo aquello es parte
de su profesión, independiente de su profesión de fe.
Aunque las
leyes son las que deben hacerse cumplir, para algunos de estos hombres que
forman parte del bufete de abogados, estos pueden convencerse a ellos mismos
que algo es blanco, cuando ante el rostro realmente despiadado y complicado
presenta el argumento legal para liberarlo.
¿Cuántas
celebridades, atletas, actores? Han logrado su libertad, por la manipulación de
uno de estos abogados al jurado, y su argumentación ante el juez.
La
versatilidad y profesionalismo de un observador de la ley, jamás se le debería
otorgar argumento alguno para poner en peligro a cualquier otro transeúnte o
descuidado en su paso por esta vida.
Si usted
como abogado puede poner en tela de juicio su fe, integridad y sobriedad moral
y profesional, legal, sin ser inquietado por ello, esto no es un arribo a
profesionalismo. Es haber descendido al mismo infierno, en donde solicitó a los
demonios su asistencia y asesoramiento para poder lograr su objetivo.
Cualquier y
toda labor o profesión en donde para lograr ya sea popularidad, preferencia,
buenas remuneraciones, está dispuesto a comprometerse con aquello que
simplemente no debería de considerarse, la situación en sí siempre estará
presente en este plano humano. Pero, que usted o alguno pueda responder al
llamado sin la más remota inquietud, debe realmente examinarse y considerar
realmente de qué no sería capaz, con tal de lograr esto o aquello. ¿Cómo
realmente puede conciliar dos mundos completamente opuestos? Y luego aducir que
usted es un aporte a …
·
“Júzgame, oh Jehová, conforme a
mi integridad.” (Salmo 7:8).
Antepuesto a un título, una profesión; antepuesto a riquezas, fama o
fortuna. Su fe o compromiso con Dios no es negociable o usted no debe
comprometerse con absolutamente nada que permitiera que su fe fuese
avergonzada.
Usted habita en un mundo en donde todo es aceptable, en donde todos
fácilmente hallan justificación para hechos comprometedores, ¿Es usted uno de
ellos? ¿Estaría dispuesto a comprometer integridad o estaría dispuesto a pagar
el precio para honrar a su Dios?
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