Hay aquél que ha
expresado que no confía en nadie. Probable es que lo ha escuchado, como al
igual es probable que usted sea uno de aquellos que así se expresan.
No existe una persona que
viva sin confianza, esto es imposible. Es más, confían en perfectos extraños,
personas que no conocerán jamás. Y si usted tratase de disputar esta
aseveración, permítame.
¿Tiene usted un coche o
un auto?
¿Aborda usted transporte
público?
¿Ha abordado un tren, un
avión?
¿Ha tomado medicamentos?
¿Ha comido en
restaurantes?
¿Ha sido atendido en un
hospital?
¿Posee un arma de fuego?
¿Conoce los dueños del
banco en donde tiene sus depósitos?
¿Posee usted una casa, apartamento,
muebles?
En base a todos los interrogantes
aquí presentados, tendrá que reevaluar aquello que declara o ha declarado, ya
que habiendo realizado cualquiera de los puntos listados, todos surgen de
confianza (poca o mucha), se llama confianza.
Por ende, ya que todos
ejercitan un nivel u otro de confianza en todos sus operativos diarios, el
problema del hombre no radica en que no confíe, sino en aquello que ha decidido
confiar.
Ahora bien, todo cuanto
se ha mencionado, han tenido irregularidades en su proceso o avance, y han
tenido muerte como desenlace, sin embargo, nadie ha dejado de mantener su nivel
de confianza en ello.
Resulta curioso, cuando
algunas personas tienen dificultad de ejercitar su confianza en el Señor. Lo depositan
en todo a diario, más, en el Autor de sus días, tienen sus reparos.
Cuando alguna persona
pueda alegar que debido a su confianza en el Señor tuvo este o aquél fatal desenlace.
Que, debido a su confianza en el Señor, terminaron extraviados y con una vida
llena de lamentos; entonces usted tendrá razones para así crear sus dudas
humanas. Sin embargo, aunque así alegasen, mentirían. Porque en el Señor jamás
podrá haber decepción, siempre será todo lo contrario.
Observe vidas
completamente destruidas por vicios, perversión, degenerados. Y puestos sus vidas
y confianza en Él, todo, absolutamente todo cambia y son encausados por lugares
que jamás lo habrían podido lograr sin estar el Señor presente con ellos para
mostrarles el camino de excelencia y liberación de todo aquello que los
mantenía aprisionados.
Cuando la confianza es
puesta en el lugar de seguridad completa y eterna, es cuando realmente se
empezará a vivir de manera comparable a nada. Porque todo lo demás es solo un
espejismo de la verdad que realmente le espera, depositando su total confianza
en Él.
Salmo 37:5- Encomienda a Jehová tu camino, y
confía en Él; y Él hará.