sábado, 25 de noviembre de 2017

NADIE PUEDE EXISTIR SIN CONFIAR (¿EN QUÉ O QUIÉN ESTÁ CONFIANDO?)



Hay aquél que ha expresado que no confía en nadie. Probable es que lo ha escuchado, como al igual es probable que usted sea uno de aquellos que así se expresan.
No existe una persona que viva sin confianza, esto es imposible. Es más, confían en perfectos extraños, personas que no conocerán jamás. Y si usted tratase de disputar esta aseveración, permítame.
¿Tiene usted un coche o un auto?
¿Aborda usted transporte público?
¿Ha abordado un tren, un avión?
¿Ha tomado medicamentos?
¿Ha comido en restaurantes?
¿Ha sido atendido en un hospital?
¿Posee un arma de fuego?
¿Conoce los dueños del banco en donde tiene sus depósitos?
¿Posee usted una casa, apartamento, muebles?
En base a todos los interrogantes aquí presentados, tendrá que reevaluar aquello que declara o ha declarado, ya que habiendo realizado cualquiera de los puntos listados, todos surgen de confianza (poca o mucha), se llama confianza.
Por ende, ya que todos ejercitan un nivel u otro de confianza en todos sus operativos diarios, el problema del hombre no radica en que no confíe, sino en aquello que ha decidido confiar.
Ahora bien, todo cuanto se ha mencionado, han tenido irregularidades en su proceso o avance, y han tenido muerte como desenlace, sin embargo, nadie ha dejado de mantener su nivel de confianza en ello.
Resulta curioso, cuando algunas personas tienen dificultad de ejercitar su confianza en el Señor. Lo depositan en todo a diario, más, en el Autor de sus días, tienen sus reparos.
Cuando alguna persona pueda alegar que debido a su confianza en el Señor tuvo este o aquél fatal desenlace. Que, debido a su confianza en el Señor, terminaron extraviados y con una vida llena de lamentos; entonces usted tendrá razones para así crear sus dudas humanas. Sin embargo, aunque así alegasen, mentirían. Porque en el Señor jamás podrá haber decepción, siempre será todo lo contrario.
Observe vidas completamente destruidas por vicios, perversión, degenerados. Y puestos sus vidas y confianza en Él, todo, absolutamente todo cambia y son encausados por lugares que jamás lo habrían podido lograr sin estar el Señor presente con ellos para mostrarles el camino de excelencia y liberación de todo aquello que los mantenía aprisionados.
Cuando la confianza es puesta en el lugar de seguridad completa y eterna, es cuando realmente se empezará a vivir de manera comparable a nada. Porque todo lo demás es solo un espejismo de la verdad que realmente le espera, depositando su total confianza en Él.
Salmo 37:5- Encomienda a Jehová tu camino, y confía en Él; y Él hará.





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