Sal.
119:81... mas espero en Tu Palabra.
V.83... no he olvidado Tus
estatutos.
V.87... pero no he dejado Tus
mandamientos.
V.92... si Tu ley no hubiera sido mi
delicia.
V.95... mas yo consideraré Tus
testimonios.
Cada una de estas enunciaciones o
manifiestos le antecede una situación difícil, todas están rodeadas de
adversidades que solo pueden ser atravesadas por la fortaleza que brinda o
respaldado por el poder de Dios a través de sus promesas; o a través de una total confianza que ha decidido
el creyente en la cual anclarse, depender y proyectar en medio de todo.
Todo lo importante para el creyente
es recordar que en este camino de fe la
garantía máxima que tenemos es que nuestro Pastor siempre estará con nosotros,
pero, siempre habrá valles de pruebas, siempre habrán entornos que no siempre
brindarán lo mejor; Pero en todas ellas debemos quedar asidos de aquél que nos ayudará a cruzar
absolutamente todas las pruebas en victoria.
Gloria a Dios por estas porciones
que nos educan y exhortan a permanecer en el Señor anclados ya que Él es la
salida de todo percance.
Analicemos:
1.
...mas espero en Tu Palabra: este manifiesto de fe y confianza se le antepone desfallecimiento (enervación, debilidad), se está en aguas turbulentas que parecieran que podría
hasta acabar con la vida. Sin embargo, en medio de ello, en la situación
existente, declara el salmista:
a.
En nada ha variado mi confianza
en Ti.
b.
Sigues siendo mi única
esperanza en medio de todo.
c.
Estoy resuelto a esperar en
medio de todo cuanto acontece, porque sé que eres fiel.
2.
...no he olvidado Tus
estatutos: estoy expuesto a violencias,
maltrato; mas, aun allí permanece fiel a los dictamines del Señor y en
cumplimiento de ella.
3.
...pero no he dejado Tus
mandamientos: casi me han echado por tierra,
casi me han dejado destruido. Empero, en respuesta ante todo aquello cumplo Tus
mandatos, soy fiel a Tus ordenanzas. Fácil resulta obrar conforme a mis
decisiones, pero estas en nada te honrarían.
4.
...si Tu ley no hubiese
sido mi delicia: si los decretos del Señor no
fuesen de bendición para aquella vida, ante los obstáculos excusa fácil habría
para reemplazarla.
5.
...mas yo consideraré Tus
testimonios: entre aquello que espera para
destruir o aquellos que al igual esperan. El pensamiento no reside en lo que
ellos pueden o podrán hacer, empero descansa en Tus promesas, fidelidad;
restitución, restauración; levantamiento, rescate. En todo aquello que has
hecho, haces y harás. Medito en Tus verdades que siempre han sido y serán de
entrada a todo aquello que has prometido, y al igual, la salida de todo aquello
que pudiese tratar de levantarse para asediar o destruirme.
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