viernes, 12 de enero de 2018

SABIA RESPUESTA ANTE ADVERSIDADES




Sal. 119:81... mas espero en Tu Palabra.
           V.83... no he olvidado Tus estatutos.
           V.87... pero no he dejado Tus mandamientos.
           V.92... si Tu ley no hubiera sido mi delicia.
           V.95... mas yo consideraré Tus testimonios.
Cada una de estas enunciaciones o manifiestos le antecede una situación difícil, todas están rodeadas de adversidades que solo pueden ser atravesadas por la fortaleza que brinda o respaldado por el poder de Dios a través de sus promesas;  o a través de una total confianza que ha decidido el creyente en la cual anclarse, depender y proyectar en medio de todo.
Todo lo importante para el creyente es recordar que en este camino de fe  la garantía máxima que tenemos es que nuestro Pastor siempre estará con nosotros, pero, siempre habrá valles de pruebas, siempre habrán entornos que no siempre brindarán lo mejor; Pero en todas ellas debemos quedar asidos  de aquél que nos ayudará a cruzar absolutamente todas las pruebas en victoria.
Gloria a Dios por estas porciones que nos educan y exhortan a permanecer en el Señor anclados ya que Él es la salida de todo percance.
Analicemos:
1.                          ...mas espero en Tu Palabra: este manifiesto de fe y confianza se le antepone desfallecimiento (enervación, debilidad), se está en aguas turbulentas que parecieran que podría hasta acabar con la vida. Sin embargo, en medio de ello, en la situación existente, declara el salmista:
a.     En nada ha variado mi confianza en Ti.
b.     Sigues siendo mi única esperanza en medio de todo.
c.      Estoy resuelto a esperar en medio de todo cuanto acontece, porque sé que eres fiel.

2.                          ...no he olvidado Tus estatutos: estoy expuesto a violencias, maltrato; mas, aun allí permanece fiel a los dictamines del Señor y en cumplimiento de ella.

3.                          ...pero no he dejado Tus mandamientos: casi me han echado por tierra, casi me han dejado destruido. Empero, en respuesta ante todo aquello cumplo Tus mandatos, soy fiel a Tus ordenanzas. Fácil resulta obrar conforme a mis decisiones, pero estas en nada te honrarían.


4.                          ...si Tu ley no hubiese sido mi delicia: si los decretos del Señor no fuesen de bendición para aquella vida, ante los obstáculos excusa fácil habría para reemplazarla.


5.                          ...mas yo consideraré Tus testimonios: entre aquello que espera para destruir o aquellos que al igual esperan. El pensamiento no reside en lo que ellos pueden o podrán hacer, empero descansa en Tus promesas, fidelidad; restitución, restauración; levantamiento, rescate. En todo aquello que has hecho, haces y harás. Medito en Tus verdades que siempre han sido y serán de entrada a todo aquello que has prometido, y al igual, la salida de todo aquello que pudiese tratar de levantarse para asediar o destruirme.

No hay comentarios:

Publicar un comentario