Lo que antes fue, ya es, y lo que ha de ser, fue ya; y Dios restaura lo
pasado (Eclesiastés 3:15).
a. Lo que antes fue, ya es...
Gloria a Dios por los procesos que
Él nos ha dado para renovación, nuevos comienzos.
1. Está cansado, toma un descanso, es renovado e
inicia con nuevos bríos.
2. Finaliza un año y para algunos los libera de un
trabajo, para su jubilación. Para otros
culminado años de estudios y reciben su diploma o su título universitario. Para
otros es inicio de aquel trabajo esperado, aquel nuevo ministerio.
3. Para otros confrontaron errores, tragedias,
perdidas.
Lo común entre todos es que hay un pasado y un presente. Para algunos
lamentos y para otros triunfos, logros y grandes expectativas.
Pero, al igual para otros viven sin hacer pausa alguna, algo aconteció
hace un año o más, y lo atienden como si fuese un hecho del mismo días o hace
un instante.
No han aprendido o posiblemente no han querido cerrar el capítulo de dar
un nuevo inicio. Mi amado, aquello que sobrevino en la noche de alguna
situación, relación, si ha habido arrepentimiento genuino, si ya no acontece,
fue corregido; aquello tiene un pasado, gloria a Dios, ya no es, fue; hay una
nueva aurora, llegó el día de vuelta a esa alma, a esa vida.
Si por cualquiera razón se abrió una puerta que se volvió a cerrar,
usted ya puede hablar en pasado, lamentable el error, empero, abandonado
aquello quedó. Sin embargo, si aún lo ata, ¿Qué está esperando para que tenga
un pasado? Triste es lo que se haya suscitado, mas, si ya no transita por ese
camino, dejó de ser...y Dios restaura lo pasado.
Hay instancias en que se escuchan a creyentes hablar de un suceso
negativo como si es algo que aún está en presente. Si Dios restaura, lo ha
restaurado, ¿Para qué continua usted visitando al muerto, asistiendo al mismo
entierro? Dios es un Dios de vivos, no de muertos. El diablo es quien habla de
su pasado y el de otros, es quien lo acusa y procura que usted no se olvide de
su pasado, para evitar que se goce en su presente. No se una a su gabinete,
deje de ser su vocero.
Si visita usted el pasado o algo acaecido, glorifique al Señor por
haberlo guardado, liberado; por haberlo permitido llegar al lugar en que por su
gracia está emocionalmente, físicamente, espiritualmente; por haberle dado una
nueva dirección de aquel cismo en el que se había encontrado.
b. ... y lo que ha de ser, fue ya...
Dios le ha preparado cosas nuevas,
comience a moverse en ellas, aprópiese de ellas, haga uso de ellas; ya que
todos son planes de bien, de hacerlo crecer, avanzar.
Dios no va a tratar de hacer algo
por usted, ya fue preparado para usted. Le brinda un nuevo día, un nuevo año,
nuevas oportunidades, nuevas bendiciones.
c. ...y Dios restaura lo pasado.
El poder de restauración en una
vida, acontecerá solo si usted lo permite. Pero, si usted continúa permitiendo que
el pasado continúe siendo su presente, renuevo no se hará efectivo en usted. El
Señor le ha invitado a comer en su mesa, mas, usted lo rechaza porque el diablo
le ha convidado a bajezas y lamentable es que muchos se acogen a la invitación.
Dele gracias a Dios si su presente tiene un pasado, del cual jamás desea
volver a asociarse. Gloria a Dios porque todos tienen un pasado gracias a
Cristo y la incansable e inagotable provisión de su gracia.
Cada final le damos gracias a Dios por habernos guardado, y a cada
inicio le alabamos por haberlo concedido. Ha habido noches, posible en un dado
día, semana, mes, año; sin embargo, el Señor nos restaura con el sol de un
nuevo día de esperanza y bendición en Él.
Que al igual como finalizan años, igual finalicen las murmuraciones y
quejas; e iniciemos una campaña de agradecimiento por todas sus bondades para
con nosotros.
Posible sea que esta plegaria debería
hacerse un eco en algunos: Señor, gracias por presente y un pasado. Gracias por
todos aquellos que han interrumpido, han puesto a un lado todo aquello que
nunca debió de ser. Gracias porque Tu amor cobra mayor valor en la vida de
todos aquellos que son guardados y amparados por tu misericordia de tanto que
pudo haberse hecho realidad, pero privando de bendición; al igual en aquellas
ovejas que has devuelto al redil nos gozamos. En el nombre de Jesús. Amén
No hay comentarios:
Publicar un comentario