Cuando todo transcurre en el orden deseado, no hay reclamos, nadie pregunta por qué, es como si todo cuanto acontece se merece o que no podría ser de ninguna otra manera.
Sin embargo, cuando hay giros, cuando se tiene que
confrontar cambios; cuando las cosas no se alinean o simplemente no se entiende,
no es del agrado, entonces surgen los por qué, por qué.
Cuestionar para corregir es entendible. Cuestionar para
solucionar es aceptable. Cuestionar para levantar quejas y lamentos, ya es otra
postura. Y es precisamente allí en donde se ubican las muchedumbres, donde se reúnen
los que aún no han aprendido que, en esta etapa humana de imperfección,
cambios, alteraciones; se presentarán de manera inadvertida situaciones con las
que no se planeaba o se contaba como algo que tendría presencia y mucho menos
influencia.
Pero, en los cambios, en las variantes todo hombre
debe o debería aprender a ajustarse y continuar, proseguir la marcha en esta
vida que siempre tendrá algún reto o desafío.
Siempre es y representará un estímulo, una inspiración
estar en la presencia de aquellos que han hecho lo mejor de condiciones que no
necesariamente escogieron o provocaron, empero, se han presentado para poner a
prueba el qué se hará, si desvanecerse en quejas o aferrarse con la ayuda de
Dios a cruzar cada obstáculo que se vaya presentando.
Hay condiciones actuales en donde todos de manera
unida se atraviesa, esto es la pandemia. Sin embargo, no es y no resultará de
bien el confinarse al temor, a la intimidación, a la negatividad como si en el
Creador no hay esperanza.
Esperanza no hay para aquellos que han cavado fosas,
ya que estos simplemente han resuelto entregarse a morir y no luchar, no buscar
o confiar en el Todopoderoso. Mas cuán diferente es el recorrido para aquel que
ha depositado su todo al que sólo tiene las respuestas y salidas.
Si algo ha logrado el hombre en su independencia es
alejarse o distanciarse de todo lo sacro, lo santo. Si algo ha hecho el hombre
es reemplazar a su Creador por cualquier y toda filosofía y religiosidad,
religión; mas, no devoción al Señor.
Todo cuanto se atraviesa tiene sus porqués que algunos
no desean enfrentar o admitir, no se desea entender en qué se incurrió que pudo
haber sido el detonante en todo cuanto acontece.
Cuando se confronta lo inexplicable sería de bendición
considerar:
Job 2:10- … ¿Recibiremos de Dios el bien,
y el mal no lo recibiremos?
Cuando se permite que desmedidas comiencen a tomar
control, es bueno reflexionar en este hecho:
Job 1:20- Desnudo salí del vientre de mi
madre y desnudo volveré allá.