lunes, 26 de marzo de 2018

SI LAS COSAS ESTÁN ESCASAS (ADVERSAS)




Si las cosas por cualquier motivo estuvieran o están escasas, aquello no es la última palabra. Posible alguien diría, pero he estado en esa situación por un largo período, pareciera que el cambio no se avecina. Pareciera como si todo simplemente ha de prolongar en ese estado y no se apreciará un cambio.
Si esa fuese por cualquier motivo su actitud o forma de pensar, de visualizar las cosas, usted básicamente ha estado en su propio velorio, entierro, ya que ha ubicado todo en declaraciones muertas. En donde ha excluido cualquiera esperanza o confianza en que Dios puede o ha de obrar a su favor en su tiempo oportuno.
Considere esto y trate de emular haciendo los ajustes o cambios pertinentes para igual recibir su oportunidad como el Señor se lo brindado a tantos.
Ha habido veteranos de guerra que han testificado de momentos en que estuvieron bajo intenso fuego o disparos del enemigo, pareciera que nunca iba a cesar; sin embargo, estos valientes durante esa fuerte ofensiva del enemigo, se mantuvieron lo más refugiados posible para poder evitar graves consecuencias; mas, a la primera oportunidad que tuvieron para montar su ataque o contra ataque así hicieron y pudieron salir airosos de una situación infernal. Empero, expresaron que no se iban a dar por vencidos o claudicar ante el enemigo. Y aunque aquello tuvo su periodo de tiempo, no se entregaron a simplemente morir, se dispusieron a combatir.
De una manera u otra las adversidades tienen varios capítulos en la historia del hombre, para algunos más, para otros menos. Si embargo, las adversidades deben de ser vistos como oportunidades de una manera u otra.
Ha habido aquellos que por necesidad han tomado un instrumento en sus manos para tratar de reunir algunas monedas y gracias a adversidad que los encausó a hacer algo que no había necesariamente considerado, hoy pueden vivir una vida cómoda gracias a ello.
Otros cantando para recibir alguna remuneración, en diferentes lugares públicos han logrado una oportunidad que, de haber permanecido con quejas por lo escaso de esto o aquello, se habrían negado la oportunidad de cosechar un cambio.
Hubo aquél que aprendió a vivir en medio de los pocos recursos, desarrollando disciplina en el uso de cada entrada y presupuestándose de manera prudente. Y en vez de extrañar aquello que no poseía, aprendió a agradecer al Señor por aquello que tenía.  
Todo hombre a travesará momentos de pruebas, retos, mas, el ¿qué se hará con ello y mientras se esté en ello? Es la gran incógnita.
 No tendrá todo cuanto desea, lamentablemente deseos en instancias complican, y hace perder perspectiva. Empero, lo que necesita el Señor lo pondrá sobre la mesa, tendrá su vestimenta. Y es posible que de aquella escases, surja aquella abundancia que le provea el Dios Sobrenatural.
Cuando se aprende a vivir en medio de los diferentes retos o variantes que pueden presentarse o han de presentarse por diferentes motivos o circunstancias, estará en camino de poder escalar, subir del lugar en que se encontraba para poder recibir mucho más de lo que usted si quiera consideraba.
Cuando el Creador permite que alcance alguna vida o vidas ciertas circunstancias, manténgase presente, siempre hay una buena finalidad en ello, el hecho es que usted se alinee con aquello.

Filipenses 4:12 Sé vivir humildemente y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre…

Aprendamos a gozarnos en el estado que nos permita o concede el Señor y no ubicarnos en una cueva por temor o desánimo.


martes, 20 de marzo de 2018

DIOS NO SE EQUIVOCA AL BENDECIR




Dios no se equivoca al bendecir y de la manera en que lo hace, por ende, usted no debe incumplir con aquello que debe de mantener en orden y en agradecimiento. Al igual de poder gozarse o alegrarse en la bendición de otros, en vez de creer que sólo usted es meritorio de ello.
Resulta esto una realidad difícil de realmente entender, el hecho de que algunos no pueden alegrarse por el bienestar de otros, y de una manera u otra consideran que ellos han sido tratados injustamente, ya que otros poseen o han alcanzado aquello que usted por alguna razón aún no lo ha podido obtener.
En la naturaleza humana están presentes los celos, la envidia; pero estos no se activan si usted no las nutre o entretiene. Estos no tienen su propio liderazgo, mas aquél que los ha invocado, son los que serán agobiados por ellos y son los que tendrán consecuencias debido a estos.
¿Por qué usted considera que debió haber sido favorecido y otros no? ¿Por qué cree que lo más debe ser para usted y que los demás deban tener algo menor?
Rostros compungidos por el beneficio y la prosperidad que ha alcanzado las fronteras de su vecino. Y aquél deja de ver con aprecio y agradecimiento aquello que le ha sido entregado por el mismo Dios y Padre de misericordia. Siendo el Hacedor el que distribuye de su abundancia, ¿quién reclamar puede?
Cuando usted crea que es meritorio y otros no, usted automáticamente se ha descalificado o eliminado de la lista de poder ser un benefactor del bien del Señor, ya que usted con su acción le ha dicho al Creador que Él ha procedido injustamente.
Alguien dio inicio a un negocio, ha alcanzado fama y fortuna, usted invirtió todo cuanto tenía y no pudo lograr que creciera su inversión. ¿Puede entender que hay razones? Ya sea debido a una mala inversión o mala decisión.
Alguien estrenando su auto recién salido de la fábrica y usted con alguno que le perteneció a otro. Puede aceptar el hecho que posiblemente sea que el salario o las entradas no son las mismas y que la solvencia de aquél no es la suya.
Alguien adquirió una casa en el centro de la ciudad y usted ha tenido que desplazarse hacia lugares distantes debido a que los apartados se ajustan al mejor precio con la cual puede su economía.
Alguno con el lujo que les es permitido y usted con algunos muebles discretos que aún está pagando a la mueblería.
Lo que no ha contemplado el que está cegado por celos y envidia, es que ambos están recibiendo, dentro de la escala de cada cual. Ambos están logrando dentro de su realidad presupuestaria, ambos están avanzando.
Cuando la vista o atención perdura o permanece en aquello que no debe de ser, siempre se tendrá problemas con apreciar y atender con interés y agradecimiento lo que el Señor ha hecho y está haciendo.
Nadie ordena al Señor, Él es Soberano, todo cuando pueda y ha de glorificar su nombre Él hará para que el hombre vea y entienda que no hay como Él.
Empiece a agradecer al Creador por el lugar que lo conducirá o el lugar en donde está, y al igual inicio las gracias por lo que está haciendo ya sea por un hermano, un conocido o un amigo.
Éxodo 33:19- Y el Señor le respondió: «Voy a hacer que todo mi bien pase delante de ti, y delante de ti voy a proclamar mi nombre, que es EL SEÑOR. Porque soy misericordioso con quien quiero ser misericordioso, y soy clemente con quien quiero ser clemente.»

  


miércoles, 14 de marzo de 2018

OPRIMIENDO AL NECESITADO Y OBTENIENDO EL TRABAJO




De que la injusticia y la opresión han estado presentes, dejándose sentir en todo lugar es indiscutible. Esto ha estado en el corazón de los que en mejor estado se encuentran, de esos que han hecho el camino de necedad y maldad su carrera.
Lo que el hombre llama astucia, negociación con el más necesitado. Cuando realmente aquel no está en posición de rechazar aquello que lo podrá auxiliar, aunque esto fuese momentáneo. Cuando la necesidad aprieta aun lo injusto resulta una alternativa, porque atender tiene aquello responsabilidad tiene.
Jeremías 22:13- ¡Ay del que edifica su casa sin justicia y sus salas sin equidad, sirviéndose de su prójimo de balde, sin darle el salario de su trabajo!
Examinemos:
a.      Tiene los medios para edificar, pero dentro del proceso abusa de aquellos todo cuanto pueda para lograr lo mejor para él, empero lo menos que pueda para los que allí laboran. Esto no es oferta o negociación, esto es injusticia ante Dios. Logra su objetivo sin haber sido justo. Miró al jornalero como un medio para sus propósitos, mas, no como su prójimo: “ama a tu prójimo como…”
Sí hubo compensación, pero no fue la justa paga.
A todo esto, dice Dios, ¡Ay de aquél! Esto es, el Señor se va a encargar de cobrar aquello que injustamente dejaste de pagar o de aquello que privaste al que en mayor necesidad estaba. La causa del pobre es del Señor.
1.     Salmo 140:12- yo sé que Jehová tomará a su cargo la causa del afligido y el derecho de los necesitados.

Santiago 5:4- El jornal de los obreros que han cosechado vuestras tierras, el cual por engaño no les ha sido pagado por vosotros clama, y los clamores de los que habían segado han llegado a los oídos del Señor de los ejércitos.
Ahora estamos en el otro extremo de este abuso continuo, aquel que labora, que ha desempeñado su labor. Le ha equipado, provisto de lo necesario o lo acordado; pero, departe su persona ya no hay remuneración, aun de lo que injustamente acordaste pagarle; ahora al mal agrega no recibir su paga ganada.
Hubo preparación para todo lo necesario para lograr lo que se planificó, pero para remunerar al obrero no hiciste provisión en tu presupuesto. Posible es que lo hará y hará esperar, o simplemente se niega a pagar.
Dios en su Palabra ha cubierto todo aquello que se podría levantar entre la humanidad. Él conoce nuestras tendencias, nuestras desviaciones y tristemente nuestra debilidad.
Y a todo esto deja establecido Dios, que nada de aquello quedará impune. No ha altercado con hombre, empero con el Soberano Dios que tiene y atiende la causa de los pobres.
El clamor de ellos subió a Mí y no quedará desatendido, llegó al trono de su justicia y Él lo ha de juzgar.
Con lo aquí expuesto debería acentuar el hecho toda injusticia que se levanta, que mejor les sería no permitirlo nacer. Provocar el aborto, esto sí deberían abortar, ya que lo allí concebido solo fue de una relación infernal.
Busque de Dios la justa balanza, sólo Él se lo puede brindar. El justo salario de aquellos que para usted tiene a su cargo. En nada se aventaja con esas torcidas transacciones, nada ahorra de ese pago de maldición. Porque cada centavo rendirá al Señor, quedará en manos del que mayor necesidad tiene. No le quedará por herencia, lo acumulado será de los pobres.
Cuando la causa en está en manos de Dios, no hay manera que se lo puedan arrebatar. Timó a un hombre, ahora se confronta con la justicia de Dios. Preferible es que justamente pague, porque siempre pagará; cuando el Cobrador es el Señor. La astucia, artimañas de este mundo, solo son medios que permite que quede establecido que Dios es quien está en control. Sí, las obras inicuas se harán, la injusticia será; mas, todos, cada uno de los hechos el Señor los atenderá.

1.     Eclesiastés 2:26-…pero al pecador le da el trabajo de recoger y amontonar, para dejárselo al que agrada a Dios.

2.     Proverbios 13:22- …pero la riqueza del pecador está guardada para el justo.

3.     Proverbios 28:8- El que aumenta sus riquezas con usura y crecidos intereses, para aquel que se compadece de los pobres las aumenta.

sábado, 3 de marzo de 2018

ACUSANDO A DIOS ¿EXACTAMENTE DE QUÉ?




Si usted le acusa al Señor de haber llegado tarde, ¿en base a qué podría usted presentar su queja? ¿En base a qué podría sostener tal aberrante?
La única lentitud que tiene el Señor es tocante a su ira o el airarse, es lo que declara su Palabra.
Salmo 103:8- Misericordioso y clemente es Jehová; lento para la ira, y grande en misericordia.
Y esa lentitud es por su misericordia, su clemencia para con usted o para con todos. No queriendo que usted se pierda, sino brindándole oportunidad para un cambio en su camino o vida escogida. Por ende, esa lentitud de no obrar conforme al mal que usted ha engendrado lo beneficia con tiempo, oportunidad y cambio.
Y si aún sostiene alguna acusación según su criterio, la grandeza de su misericordia aún lo tolera y le brinda aquello del cual no es merecedor, sin embargo, por amor a Él mismo que se derrama por usted le concede de su gracia, sí de ese favor que él extiende que nadie merece.
Hay tantos que podrían y agradecen que el Señor procedió con lentitud de no haberlos juzgado de inmediato por sus actos y gracias a ello pudieron hacer correctivos en sus extraviadas escogencias y preferencias.
Es importante recalcar que nada que acontece ha sido por error de Dios en su vida, Él preparó todo bueno, estructurado para sólo bendecir, producir; sin embargo, el hombre con su agenda alterada ha trastocado tanto, que agradecido debe estar de no haber sido eliminado.
Cuan importante es poder definir en donde radican las fronteras, donde el Creador es responsable y usted fue, es, y ha sido el irresponsable de no haber trazado un recorrido de prudencia o cautela en su proceder conforme a cosas que haya hecho o decisiones que haya tomado. Y de esos tantos nudos creados en su vida, la paciencia de Dios para con usted lo alcanza y lo cubre brindándole piedad en esos horrendos momentos.
 Es de Jehová que sólo procede el bien, todo cuanto ha tocado su vida, todo cuanto ha sido de bienestar para usted, ha sido enviado del Creador. El único acto que reclamantes tienen a su favor es que Él los ha beneficiado y ellos lo han recibido.   
Su capacidad no es crédito suyo, procede de Él. Su coeficiente intelectual procede de Él. Las riquezas que posee, si dentro del nivel de inversión o comercialización lo ha recibido, ¿quién le concedió o brindó la oportunidad por usted aprovechada?
Si de algún reclamo desea llenarse debería ser:
¿Por qué aun sabiendo cómo sería, oportunidad me has brindado?
¿Por qué me has amado, cuando nada realmente en mí de Ti es digno?
¿Por qué me has mirado, cuando todos me han rechazado, viendo algo en mí del cual sólo Tú Señor lo pudiste haber encontrado?
Aún con pensamientos y procederes que no te han honrado, no me has abandonado, y aún estoy a tu cuidado.
Si realmente hubiese reclamos, solo pesa sobre el reclamante, ya que aquél ha sido favorecido con misericordia del Padre de las luces
Santiago 1:17- Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.
Todo lo bueno que le ha alcanzado, fue y es Dios el responsable. Nada tuve que ver con fortuna o buena suerte, el Señor le plació así concederlo, una vez más por amor a Él mismo, que se derrama sobre usted.