Si las cosas por cualquier motivo estuvieran o están
escasas, aquello no es la última palabra. Posible alguien diría, pero he estado
en esa situación por un largo período, pareciera que el cambio no se avecina. Pareciera
como si todo simplemente ha de prolongar en ese estado y no se apreciará un
cambio.
Si esa fuese por cualquier motivo su actitud o forma
de pensar, de visualizar las cosas, usted básicamente ha estado en su propio velorio,
entierro, ya que ha ubicado todo en declaraciones muertas. En donde ha excluido
cualquiera esperanza o confianza en que Dios puede o ha de obrar a su favor en
su tiempo oportuno.
Considere esto y trate de emular haciendo los ajustes
o cambios pertinentes para igual recibir su oportunidad como el Señor se lo
brindado a tantos.
Ha habido veteranos de guerra que han testificado de
momentos en que estuvieron bajo intenso fuego o disparos del enemigo, pareciera
que nunca iba a cesar; sin embargo, estos valientes durante esa fuerte ofensiva
del enemigo, se mantuvieron lo más refugiados posible para poder evitar graves
consecuencias; mas, a la primera oportunidad que tuvieron para montar su ataque
o contra ataque así hicieron y pudieron salir airosos de una situación infernal.
Empero, expresaron que no se iban a dar por vencidos o claudicar ante el
enemigo. Y aunque aquello tuvo su periodo de tiempo, no se entregaron a
simplemente morir, se dispusieron a combatir.
De una manera u otra las adversidades tienen varios
capítulos en la historia del hombre, para algunos más, para otros menos. Si embargo,
las adversidades deben de ser vistos como oportunidades de una manera u otra.
Ha habido aquellos que por necesidad han tomado un
instrumento en sus manos para tratar de reunir algunas monedas y gracias a adversidad
que los encausó a hacer algo que no había necesariamente considerado, hoy
pueden vivir una vida cómoda gracias a ello.
Otros cantando para recibir alguna remuneración, en
diferentes lugares públicos han logrado una oportunidad que, de haber permanecido
con quejas por lo escaso de esto o aquello, se habrían negado la oportunidad de
cosechar un cambio.
Hubo aquél que aprendió a vivir en medio de los pocos
recursos, desarrollando disciplina en el uso de cada entrada y presupuestándose
de manera prudente. Y en vez de extrañar aquello que no poseía, aprendió a agradecer
al Señor por aquello que tenía.
Todo hombre a travesará momentos de pruebas, retos,
mas, el ¿qué se hará con ello y mientras se esté en ello? Es la gran incógnita.
No tendrá todo
cuanto desea, lamentablemente deseos en instancias complican, y hace perder
perspectiva. Empero, lo que necesita el Señor lo pondrá sobre la mesa, tendrá su
vestimenta. Y es posible que de aquella escases, surja aquella abundancia que
le provea el Dios Sobrenatural.
Cuando se aprende a vivir en medio de los diferentes
retos o variantes que pueden presentarse o han de presentarse por diferentes
motivos o circunstancias, estará en camino de poder escalar, subir del lugar en
que se encontraba para poder recibir mucho más de lo que usted si quiera consideraba.
Cuando el Creador permite que alcance alguna vida o
vidas ciertas circunstancias, manténgase presente, siempre hay una buena finalidad
en ello, el hecho es que usted se alinee con aquello.
Filipenses 4:12 Sé vivir humildemente y sé tener
abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para
tener hambre…
Aprendamos a gozarnos en el estado que nos permita o
concede el Señor y no ubicarnos en una cueva por temor o desánimo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario