Diversificación tiene su pro y contra. Si la efectividad puede permanecer latente en cada uno de las áreas que se está cubriendo, entonces, perfecto y aceptado es. Mas si representa un deterioro, un desmejoramiento, complejidad que no le está permitiendo ser o dejar manifiesto la efectividad que realmente se posee o representa, entonces es momento para reconsiderar y optar para solo permanecer en aquello que realmente lo represente.
El inicio de una empresa, colegio, iglesia; en la
faceta inicial para bien de ellos todo pareciera que va en curso, y en base a
ello tratan de hacer o añadir áreas que con anterioridad no se había
considerado. Expandir no es un negativo, pero, en instancias es preferible solo
permanecer en el punto fuerte en la que se esté y continuar administrándolo sabiamente
y con efectividad.
Sin embargo, comienzan a surgir otros proyectos que
posible sea que podría convertirse en aquella distracción u obstrucción para no
permanecer siendo y manteniendo la imagen que anteriormente se tenía, como al
igual la rentabilidad que anteriormente se tenía.
Es importante siempre mantener presente, que, si
Dios le ha permitido conceptuar o dar inicio a una visión dada, entonces, de
aquello que partió hacia donde está hoy, continúa siendo y manteniendo su
identidad o se ha convertido en una carga, una confusión de lo que debería
realmente ser.
Todos no tienen la capacidad de ser multifacéticos,
todos no tienen esa capacidad de poder administrar con eficiencia varias
facetas a la vez, pero en instancias en medio del lugar en que está, teniendo
todo en perfecto estado, tratar de incorporar e imitar a otros que sí poseen ese
atributo pluridisciplinario, podría afectarlo o provocar graves consecuencias.
Habiendo dado inicio a un proyecto, y el Señor le
está proveyendo a través de ello, puede atender los gastos administrativos,
puede continuar invirtiendo, puede mantener capital o liquidez en su dado
proyecto; sea un hombre agradecido con su Hacedor, mantenga todo en curso
disfrute de la bendición.
No se complique su existencia tratando de emular a
otros, hay ejemplos de expansión que representa un proceso de aprendizaje y
para algunos algo digno de imitar, para otros puede ser la cancelación de todo
aquello que bien inició, sin embargo, en el camino perdió la visión y creando
morosidades, deudas que afectan tanto su imagen como su crédito.
Diversificación tiene su pro y contra. Si la
efectividad puede permanecer latente en cada uno de las áreas que se está
cubriendo, entonces usted está encaminado. Mas si representa un deterioro, un
desmejoramiento, complejidad que no le está permitiendo ser o dejar manifiesto
la efectividad que realmente es o representa, entonces es momento para
reconsiderar y optar para sólo permanecer en aquello que lo deje bien
recomendado.
El inicio de una empresa, colegio, iglesia; en la
faceta inicial para bien de ellos todo pareciera que va en curso, y en base a
ello tratan de hacer algunos aditivos. Expandir no es un negativo, pero, en
instancias es preferible solo permanecer en el punto fuerte en la que se esté y
continuar administrándolo como actualmente está.
Si hay una visión, hay un proyecto dado al cual le
ha dedicado tiempo, esfuerzo del cual ha podido ver los frutos y estabilidad de
ella, entonces ha sido un buen administrador, ha mantenido el curso y se nutre
del fruto de ello.
Proverbios 29:18- Donde no hay visión, el pueblo se
desenfrena…