domingo, 29 de octubre de 2017

MUNDO TRASTORNADO



Un mundo convulsionado, repleto de todo aquello que en nada beneficia y representa una gerencia para la formación de las nuevas generaciones. Este es el caos actual en la que se vive.
Lo torcido, lo inverosímil, lo absurdo, lo anti-cristiano; todo esto es lo que se esparce, en lo que está basado el entretenimiento, lo artístico, las interpretaciones. Como si una gigantesca ola de necedad ha cubierto el mundo en que se vive.
La nueva generación creciendo e inculcados con valores falsos. La vieja generación renunciando a lo formal, verás, valores cristianos y aceptando cualquier y tantas doctrinas falsas, apostatando de su fe y confesión cristiana.
La degeneración ahora aplaudida, cada día una mayor celebración por la revelación del hecho que fulano de tal es homosexual, tal persona es lesbiana y cualquier otra novedad en este desenfreno de aceptación y promoción de derechos.
Inculcación de escogencia de sexos a mentes frágiles. Ya que, si los pervertidos pueden lograr destruir la moralidad y valores en los infantes, ya habrán avanzado y ganado una gran parte de su muy trazada agenda de la autodestrucción de la civilización y los valores humanos que se conocía y el cual era la norma para regir y dirigir a la población mundial.
La eliminación del uso de la Biblia en algunos países, en donde su constitución ha sido basada en ella, para la impartición de lo justo y favorable ante Dios.
Leyes que favorecen a lo impensable hace algunas décadas atrás, y luego con la hipocresía de una doble moralidad hablan de la eliminación de los abusos de infantes, la trata de niñas, niños, derechos de mujeres, derechos humanos; en un seudo siglo de avances que si bien se pudiese hacer énfasis en algunas áreas que favorecen, más se adjudica al desenfreno de lo irracional e incompetencia de valores y moral.
Países en donde Jesús era proclamado como el Salvador, ahora, son acalladas las voces para evitar ofender a otras religiones paganas que se han tomado grandes controles sobre una sociedad sin dirección y desinformados de la verdad conforme a lo que dice y dictamina Dios.
Y para muchos este es el orgullo de este siglo de cambios, nuevos valores, irreligiosidad, blasfemias y autodestrucción de la sociedad como nunca antes se ha vivido, se está viviendo, debido a la escala mayor que ha logrado y la aceptación incuestionable de aquellos que lo apoyan.
Este es el estado crítico en la cual se vive y el cual no se detendrá aun a pesar de la amenaza de existencia que representan estos cambios, nueva filosofía, y la degradación moral.
Para aquél que no ha tenido una formación moral, para aquél que no sido formado con valores y un temor o respeto a Dios; estos serán y son los más vulnerables, ya que no tendrán nada en que medir determinar en qué escala de bien se encuentran o del cual se han alejado.
Se asemeja a vivir sin una brújula, cualquier lugar es norte, sur, este u oeste. Todo es lícito y todo cuanto determinen les conviene. Esta es la forma de vida del ahora, de los días en que se vive.
Contemplar a nuestro mundo en caos, la sociedad perdida y descontrolada; la vulgaridad como norma para poder lograr y triunfar; es estar frente a la descomposición humana, la muerte de la sociedad a niveles acelerados.
Dios tenga misericordia del desenfreno que vive el mundo existente y de aquellos que lo promueven y han sido sus arquitectos. Porque la ira de Dios se encenderá, y luego no será la retórica, ¿Por qué el Señor ha permitido esto o aquello? Realmente será, ¿Cómo es que hemos arribado a este asqueroso lugar en que estamos?
Isaías 5:20, 21- ¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!
21 ¡Ay de los sabios en sus propios ojos, y de los que son prudentes delante de sí mismos!


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