miércoles, 4 de octubre de 2017

RESUELLO ENRIQUECIDO



El mundo será y está siendo azotado por grandes inclemencias, amenazas. Terremotos, grandes inundaciones, volcanes activos incrementando el potencial de desplazamientos que podrían verter en una gran fatalidad. Lugares en donde las pasadas tormentas han dejado sus huellas como zonas devastadas por una guerra, haciendo retroceder aquellos sectores en comodidades, bienes, que son propias del tiempo en que se vive. Pero ahora, viéndose forzados a retroceder y con la ayuda de Dios volver a recoger de los escombros lo rescatable para volver a estructurar algo en el presente.
Ha sido un evento tras el otro, en un abrir y cerrar de ojos, vidas en su función normal son detenidos sin importar su estatura social, su educación, fama o fortuna; la calamidad llegó y dejó su catástrofe o devastación. Todos de una manera u otra han sido afectados directa o indirectamente. Todo aquello que parecía tan relevante unos minutos antes de lo sucedido, han que dado suspendidos, para algunos hasta olvidados, porque cuando se atraviesa una dura experiencia y aún se permanece en ella, las prioridades se alteran; y todo aquello que parecía tan relevante, han perdido por el momento aquel centro de importancia que ocupaba.
Cuando el hombre queda expuesto a lo frágil que es, cuando encara la impotencia ante eventos que no tiene control, no tiene autoridad, esto le debe dejar ante la realidad de lo limitado que como ser humano se es, y quizá para algunos por vez primera considerar al que sí es el Soberano, el que tiene y tendrá toda autoridad. Es de esperar que el Señor tuvo muchas peticiones, clamores de muchos que aquello los arrojó a Èl, al que todo lo puede y todo lo hace.
Ente los diarios aconteceres tanto un pueblo creyente como el ateo, el incrédulo están expuestos a los mismos aconteceres, mas, no con los mismos resultados.  Ya que uno se siente perdido y acorralado, empero el otro conoce y entiende que el Autor de sus días no permitirá que nada alcance su existencia sin que Èl lo permita con una razón de ser, propósito que siempre para el creyente revertirá en su beneficio, lo bendecirá.
Aunque aconteciese algo o cuando se presentaran aquellos casos o situaciones que no se entienda e igual que no se esperaba, hay una certeza que para aquél que se ha apropiado de ello puede declarar: Aunque tuviese que atravesar, aunque estoy atravesando, cuando atraviese aquellos valles en que solo pueda apreciar sombras y peligros de muerte, sé que no estoy solo, el Señor lo ha prometido. Èl me librará o guardará, es lo que ha declarado. Y aunque en mi humana naturaleza haya tenido que estar expuesto a aquello del cual ya lo había advertido para los últimos tiempos, ¿de qué podría quejarse uno que milita en fe? Porque el creyente sabe que es real, porque ya lo han visto obrar, permitirán y buscaran de aquel aliento que su Espíritu infunde a su pueblo ser el poder que los sostenga y haga salir airosos a través de Èl en todo cuanto tengan o estén enfrentando.   


Salmo 23:4- Aunque ande en valle de sombra y de muerte, no temeré mal alguno, porque Tú estarás con migo, Tu vara y callado me infundirán aliento. 

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